Javier Milei hablará este miércoles ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, con el reclamo argentino de soberanía sobre las Malvinas como uno de los asuntos centrales de una intervención prevista para las 11.45, hora argentina. La exposición se dará en un escenario de renovada tensión diplomática con el Reino Unido.
La expectativa sobre el mensaje presidencial creció tras las referencias que hizo el primer ministro británico, Andy Burnham, durante su participación en el mismo foro. Al aludir a las islas, el dirigente sostuvo que su país se mantendrá firme frente a eventuales amenazas al orden legal. Burnham también había conversado sobre Malvinas con Donald Trump en una reunión bilateral realizada al margen de la Asamblea.
La respuesta argentina llegó esa misma noche por medio del canciller Pablo Quirno, acompañado por el embajador ante la ONU, Francisco Tropepi. El funcionario reafirmó la voluntad de la Argentina de retomar el diálogo bilateral y cuestionó la presencia británica en las islas, a la que calificó como ilegal.
El discurso y las gestiones diplomáticas
Quirno evitó anticipar el contenido de la presentación que Milei preparó junto con su asesor Santiago Caputo. Ante la posibilidad de que las palabras de Burnham hubieran motivado cambios en el texto, señaló que la réplica argentina ya había sido formulada. El Presidente será el octavo orador de la jornada, después del mandatario checo Petr Pavel y antes de su par estonio, Alar Karis.
Será la tercera intervención de Milei ante la Asamblea General. Desde la Cancillería sostienen que el mandatario profundizará la posición argentina sobre la cuestión de soberanía, en consonancia con medidas comunicadas por el Gobierno durante este mes.
El canciller tampoco precisó si el tema fue abordado en la conversación que Milei mantuvo con el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. Sí descartó que la Casa Blanca vaya a impulsar una instancia de negociación entre la Argentina y el Reino Unido a partir de ese encuentro. “No está planteado”, respondió, y agregó que el Gobierno no solicitará una reunión con autoridades estadounidenses por Malvinas.
La protesta por las licencias offshore
En paralelo a la actividad en Nueva York, la administración argentina presentó una nota formal de protesta ante la embajada británica. La reacción estuvo vinculada con la decisión del gobierno de las islas, aprobada por la gestión británica, de prolongar por cinco años las licencias petroleras offshore.
La Cancillería definió esa decisión como un acto ilícito y advirtió que podrían aplicarse sanciones a las compañías que continúen con tareas de explotación petrolera en la plataforma continental argentina. La presentación de Milei en la ONU quedará así atravesada por la disputa de soberanía y por las acciones diplomáticas desplegadas en torno de ese conflicto.