Ailuz Celeste encontró en Traslasierra el lugar desde el cual impulsó un cambio de vida junto a Jerónimo “Momo” Weich. La pareja levantó su vivienda en Los Hornillos con técnicas de bioconstrucción y, además de habitar ese proyecto, desarrolla tareas y propuestas vinculadas con el cuidado ambiental, la jardinería y la construcción con materiales naturales.
La decisión de instalarse en Córdoba estuvo atravesada, según relató Ailuz en el canal de YouTube Living in Paz, por una convicción personal antes que por certezas laborales. La joven contó que, tras terminar la escuela secundaria, viajó a Traslasierra con una amiga y tuvo una sensación decisiva: “Estoy en casa”.
Luego regresó a la zona para buscar un terreno destinado a un proyecto comunal. En ese recorrido conoció el espacio donde finalmente se asentaría. Ailuz explicó que el temor inicial formó parte del proceso y sostuvo que avanzar requirió atender también a una intuición: “Si usaba solo la parte racional, quizás no daba el paso”.
Una casa pensada para el entorno
La construcción demandó tres años y medio de trabajo de la pareja. La casa tiene 56 metros cuadrados y fue realizada con quincha, una técnica en la que las paredes llevan principalmente paja aliviada. Momo Weich precisó que los muros tienen 30 centímetros, cuentan con aislación, al igual que el techo, y que el diseño responde a criterios de bioclimatismo.
La orientación al norte busca aprovechar el sol durante el invierno. El inmueble incorpora pisos de madera, terminaciones en tonos tierra y ventanales de doble vidrio, elegidos para contribuir a la temperatura interior y mantener la conexión visual con el paisaje que rodea la vivienda.
También instalaron un baño seco, resuelto con malla de fibra de vidrio y un revestimiento de microcemento. Aunque el inodoro funciona sin agua, el espacio incluye bidé. Ailuz dijo sentirse “supercómoda” con esa modalidad y remarcó que se trata de un hábito que se incorpora con el tiempo. En el lugar conviven con sus gatos, Olivo y Buduchi.
Trabajo y proyectos propios
Además de su casa, la pareja construyó una vivienda denominada Casa Pavoreal, que puso en alquiler. A la vez, llevan adelante un proyecto para acompañar a personas interesadas en aplicar sistemas constructivos similares a los que utilizaron. Por ahora los encuentros se realizan de manera virtual, aunque buscan concretar una cocina exterior y baños secos para organizar reuniones.
Consultado por Julián Weich en el programa ¡Qué mañana!, Momo explicó que trabaja en restauración de ecosistemas, jardinería regenerativa y como brigadista forestal. Describió intervenciones sobre especies ajenas a un ecosistema determinado, además de tareas de poda. También mencionó labores de jardinería, paisajismo y huertas, mientras que Ailuz integra un equipo de bioconstrucción dedicado a terminaciones, revoques y pintura.
La experiencia de ambos reúne una elección residencial, un modo de construcción y actividades laborales ligadas al entorno natural de Traslasierra.