Cristian “Pity” Álvarez fue trasladado durante la noche del martes al Hospital Tornú tras sufrir una crisis hipertensiva en su casa. El músico permanece bajo atención médica en terapia intermedia, sin que hasta el momento se haya difundido un parte oficial con precisiones sobre su cuadro.
El episodio ocurrió cerca de las 23 y el traslado se realizó en ambulancia. Mientras se aguarda su evolución, también se analiza una eventual derivación a un sanatorio de su obra social. La internación abre interrogantes sobre su asistencia a la próxima audiencia del juicio por la muerte de Cristian Díaz.
La descompensación se produjo luego de un incidente vial en una estación de servicio de La Paternal. Álvarez conducía un Volkswagen Bora, dio marcha atrás y rozó a un vehículo que estaba cargando combustible. No se registraron personas heridas y sus abogados comunicaron lo sucedido a la Justicia.
Según la información conocida, después del choque el músico sufrió una suba de presión y sangrado nasal. Sus allegados resolvieron retirarle las llaves del auto para evitar que volviera a manejar. El hecho se sumó a una ausencia en la audiencia anterior, atribuida por la defensa a otra descompensación.
La declaración de Cristina Congiu
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 prevé escuchar este miércoles a Cristina Congiu, madre de Álvarez, junto con Claudio Sosto, Lucas Práctico y Yanina Vissio. Salvo una resolución de último momento, la audiencia está programada para las 11:30.
La declaración de Congiu despierta especial atención por sus manifestaciones públicas posteriores a la muerte de Díaz, ocurrida en julio de 2018. Entonces dijo que su hijo se sentía amenazado en el barrio Samoré y que evitaba salir sin compañía porque, según su relato, era acosado por un grupo de personas que le pedía dinero, alcohol y drogas.
En aquella oportunidad, al ser consultada sobre la responsabilidad de Álvarez, expresó: “No. Un asesino planifica un crimen; él no planificó nada”. También definió el episodio como “una fatalidad”. Su testimonio se incorporará a una etapa del debate centrada en personas relacionadas con el barrio y el entorno del músico.
El estado del debate oral
El proceso, iniciado el 10 de agosto, tuvo nueve audiencias con declaraciones de 24 personas. Entre ellas estuvo Raúl Prieto Inbernoz, padrastro de quien era pareja de Álvarez, quien recordó que el músico le dijo tras el hecho: “Maté a un chabón”. También declaró C.U.S., amigo de Díaz que presenció el episodio.
Los peritos aportaron datos sobre las heridas y las condiciones psíquicas del acusado. La médica forense Angélica Cristina Bustos señaló que dos de las cuatro lesiones de arma de fuego sufridas por Díaz tenían capacidad para causar la muerte. Por su parte, el psiquiatra Esteban Toro Martínez describió a Álvarez como una persona con grave afectación, aunque sostuvo que no advirtió signos de psicosis al momento del hecho.
La defensa, a cargo de Javier Baños y Sebastián Queijeiro, busca sostener que el músico actuó en un contexto que podría ser considerado de legítima defensa. La continuidad de esa discusión judicial dependerá ahora de la evolución clínica de Álvarez y de las decisiones que adopte el tribunal.