Si la Legislatura no modifica el límite vigente, 67 jefes comunales en funciones y otros dirigentes alcanzados por la norma deberán definir sucesores, en medio de disputas internas y candidaturas familiares.
La provincia de Buenos Aires transita hacia 2027 con 80 intendentes alcanzados por la restricción a las reelecciones, aunque la situación legal no es igual en todos los casos. De ese total, 67 gobiernan actualmente sus municipios: 41 pertenecen a distintas vertientes del peronismo, 16 a la UCR, seis al PRO y cuatro a fuerzas vecinales. Otros nueve dejaron sus cargos tras obtener bancas en la Legislatura en 2025 y cuatro renunciaron durante el último año: el radical Arnaldo Harispe y los peronistas Jorge Ferraresi, Alfredo Zavatarelli y Sergio Bordoni.
El límite fue establecido por la Ley 14.836, sancionada en 2016, que fijó dos períodos consecutivos para intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares. La Ley 15.315, aprobada en 2021, determinó que el primer mandato computable era el iniciado en 2019 y que los períodos contaban aunque se hubieran ejercido parcialmente. En 2025, la Legislatura eliminó la restricción para legisladores, concejales y consejeros escolares, pero mantuvo el tope para los intendentes.
La posibilidad de modificar esa regla permanece abierta en el debate legislativo. El proyecto de la senadora kicillofista Ayelén Durán para eliminar el límite continúa sin avanzar en la comisión de Legislación General del Senado, presidida por Germán Lago. La Cámpora no rechaza la iniciativa, aunque plantea que Axel Kicillof debería impulsarla. El Frente Renovador, que reivindica la autoría de la ley original, se opone a ceder y la senadora Malena Galmarini reclama que cualquier propuesta pase por la comisión de Reforma Política, que preside.
También existe una zona gris para once intendentes que administraron sus distritos entre 2019 y 2023 sin haber sido electos en esos comicios y luego ganaron las elecciones de 2023. La Ley Orgánica de las Municipalidades contiene criterios diferentes en sus artículos 7° y 3°: uno toma como referencia los mandatos iniciados por elección y el otro alcanza a quienes asumieron un segundo período, sin importar cómo llegaron al cargo. La Junta Electoral o la Justicia podrían definir la validez de esas candidaturas. En ese grupo aparecen Fernando Moreira, en San Martín; Facundo Diz, en Navarro; Soledad Martínez, en Vicente López; Miguel Gesualdi, en San Andrés de Giles; Román Bouvier, en Rojas, y David Angueira, en Punta Indio.
El peronismo concentra varias de las disputas más relevantes. En La Matanza, Fernando Espinoza no podrá buscar otro mandato y aparece como aspirante a la gobernación, mientras Verónica Magario analiza volver a competir por la intendencia; también son mencionados Facundo Tignanelli y Patricia Cubría. En Avellaneda, Magdalena Sierra quedó a cargo tras la salida de Ferraresi y enfrenta las posibles candidaturas de Emmanuel Santalla y Mónica Litza. En Quilmes, Eva Mieri y Cecilia Soler aparecen como alternativas tras el paso de Mayra Mendoza a la Cámara de Diputados bonaerense. En Tigre, Gisela Zamora, Luis Sámyn Ducó, Juan Manuel Reboredo y Roxana López forman parte de la disputa.
La sucesión también incluye familiares y funcionarios en distintos distritos. Karina Menéndez y Gustavo “Lagarto” Soos son mencionados en Merlo; Emmanuel Fernández y Damián Contreras, en Moreno; Elisa Abella, en Campana; Nicolás Secco, en Ensenada; y Ramiro Crilchuk, Aldana Iovanovich y Juan Ignacio Mincarelli, en Berisso. En el interior, Camilo Alessandro aparece como una alternativa en Salto, Santiago Altube, Mariana San Martín y Luis Ponce fueron propuestos en Mercedes, y Avelino Zurro es señalado como posible sucesor de Pablo Zurro en Pehuajó. En los distritos radicales y del PRO también se activan las internas, como en Pergamino, donde se mencionan Javier Genoud, Ignacio Maiztegui, Aurelia Furnari y Juan Manuel Rico Zini para reemplazar a Javier Martínez.