El delantero de 31 años, campeón del mundo y figura del equipo de Leonardo Ponzio, visitará este domingo a Boca por primera vez en el estadio Alberto J. Armando.
Ángel Correa se convirtió en una de las principales figuras de River desde su llegada al club. El delantero rosarino lleva cuatro goles en el Clausura, además de otros dos que fueron anulados ante Belgrano y Racing, y es señalado como el jugador más desequilibrante del equipo dirigido por Leonardo Ponzio.
El partido tendrá un significado especial para el futbolista, que usará la camiseta número 10 del Millonario en un escenario con antecedentes emblemáticos para esa casaca: allí el Beto Alonso se besó el escudo después del histórico 2-0 y el Pity Martínez celebró dos golazos.
Correa ya enfrentó tres veces a Boca durante su etapa en San Lorenzo. Su primer gol como profesional fue contra el Xeneize, en el triunfo 3-0 del 11 de mayo de 2013, y volvió a marcarle en la victoria 1-0 del 3 de noviembre de ese año. El tercer encuentro terminó 0-0 y se disputó el 2 de noviembre de 2024.
“Ese día fue la primera vez que me iba a ver mi familia a la cancha. Y lo mejor fue que mi vieja me hizo milanesas después”, le contó Correa a Olé tras aquel 3-0 en el Nuevo Gasómetro. Los tres partidos anteriores ante Boca se jugaron en el estadio de San Lorenzo, por lo que el próximo será su primera presentación frente al rival en la Bombonera.
En ese partido, el atacante también tendrá presente a su madre, Marcela Martínez, quien murió en abril de 2023 después de un extenso tratamiento contra el cáncer. Correa le dedicó su gol ante Belgrano, por el Día de la Madre, y expresó en el campo de juego del Kempes: “Sabía que me iba a ayudar desde el cielo”.