La Real Federación Española de Fútbol sancionó este martes al club catalán por no informar por escrito al Atlético de Madrid antes de iniciar conversaciones con el delantero.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) le impuso este martes una multa de 602 euros al Barcelona por su actuación en las negociaciones que involucraron a Julián Álvarez, quien tenía contrato vigente con el Atlético de Madrid.
Según el artículo 33 del reglamento, un club debe comunicar por escrito su intención a la institución en la que está inscripto el futbolista antes de comenzar las conversaciones con él. La entidad blaugrana fue sancionada por no cumplir con ese requisito.
La transferencia de Álvarez al Barcelona había quedado descartada semanas atrás. El delantero, además, les pidió disculpas el pasado fin de semana a los hinchas del Atlético de Madrid, en un episodio que parecía haber cerrado la situación.
La FIFA no tenía competencias para intervenir en el caso, por lo que el organismo del fútbol español tomó cartas en el asunto.
El antecedente entre ambos clubes se remonta a 2019, cuando el Atlético de Madrid denunció al Barcelona por firmar un contrato con Antoine Griezmann mientras el francés todavía jugaba en el equipo madrileño. En aquella ocasión, el conflicto terminó con el pago de una multa de 300 euros.