El senador viajó junto con su esposa y sus dos hijas, según confirmaron integrantes de su entorno. El abogado mexicano Simón Levy afirmó que se encuentra “a salvo”.
Flávio Bolsonaro salió de Brasil este martes y llegó a Estados Unidos, pese a una orden del Supremo Tribunal Federal (STF) que le impedía abandonar el país. La confirmación sobre su paradero se conoció después de varias versiones contradictorias y fue difundida por referentes vinculados al entorno político del presidente estadounidense, Donald Trump.
El abogado mexicano Simón Levy, dirigente relacionado con el movimiento Make America Great Again (MAGA), afirmó en la red social X que el senador había llegado “sano y salvo” a Estados Unidos. En el mismo mensaje, señaló al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, como “el cerebro detrás de esta operación” y sostuvo que Flávio Bolsonaro liderará desde ese país la oposición contra Lula.
Inicialmente, voceros del espacio político del senador negaron que hubiera viajado y el propio legislador había asegurado en un video que no abandonaría Brasil. Más tarde, personas de su entorno reconocieron que desconocían su ubicación exacta. Luego, aliados confirmaron que se trasladó junto con su esposa y sus dos hijas con destino a Florida.
El diputado Mauricio Marcon, del Partido Liberal (PL), comparó la salida de Bolsonaro con la de la dirigente venezolana María Corina Machado. También sostuvo que el senador podría haber llegado a Estados Unidos “a través de Venezuela o de Argentina” y que desde allí denunciará al gobierno de Lula y al juez del Supremo Alexandre de Moraes.
La partida se produjo pese a la prohibición de salida dictada por Moraes en una investigación por presunto lavado de dinero y evasión de divisas. El STF también le había ordenado entregar sus pasaportes ciudadano y diplomático; como no cumplió el plazo judicial de 24 horas, la Policía Federal canceló ambos documentos.
La causa analiza supuestas operaciones vinculadas con plataformas de apuestas deportivas y el abogado Willer Tomaz. Además, la Policía Federal investiga el financiamiento de la película Dark Horse, sobre la vida de Jair Bolsonaro, que habría recibido al menos 65 millones de reales de Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master.
En paralelo, la Corte Suprema ordenó investigar a la campaña de Flávio Bolsonaro por una posible injerencia de Estados Unidos en las recientes elecciones presidenciales. La pesquisa busca determinar si hubo financiamiento irregular, manipulación de plataformas digitales o favores a cambio de beneficios económicos, así como identificar a quienes contrataron y pagaron publicidad electoral desde perfiles radicados fuera de Brasil.