La dueña de Google informó ingresos publicitarios y ganancias por debajo de las previsiones, mientras que el crecimiento de Google Cloud no logró compensar la preocupación por el gasto y la monetización de la IA.
Las acciones de Alphabet, matriz de Google, retrocedían casi 11% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street este miércoles. La reacción se produjo después de que la compañía difundiera los resultados del tercer trimestre, con cifras inferiores a las expectativas en varios de sus negocios principales.
Alphabet informó ingresos por u$s111.200 millones, sin contar los pagos a socios, levemente por debajo de las proyecciones de los analistas. La facturación publicitaria fue de u$s82.000 millones, frente a los u$s83.600 millones previstos por el mercado. Los ingresos del buscador y de sus actividades relacionadas también quedaron por debajo de las estimaciones.
Durante la conferencia con analistas, Google reconoció que las consultas realizadas mediante el modo IA afectaron el crecimiento de los ingresos asociados a las búsquedas, debido a que esa modalidad tiene una monetización menor, según Bloomberg. La empresa acelera la incorporación de inteligencia artificial en el buscador, YouTube y Gmail, al mismo tiempo que enfrenta el desafío de obtener ingresos que acompañen el aumento de sus inversiones. También compite con OpenAI y Anthropic en asistentes conversacionales y herramientas de programación. Google presentó recientemente Gemini 4 y anticipó nuevos modelos, incluidas versiones orientadas a reducir costos y ampliar su utilización.
La ganancia por acción fue de u$s2,12, contra los u$s2,99 esperados por Wall Street. El resultado estuvo afectado por pérdidas de u$s8.700 millones en participaciones de otras empresas, explicadas en buena medida por su posición en SpaceX, de acuerdo con Bloomberg. El saldo contrastó con las ganancias de esas inversiones registradas un año antes y con el aporte positivo que habían generado durante el segundo trimestre.
Google Cloud fue el principal aspecto favorable del balance: registró ingresos por u$s30.700 millones y una ganancia de u$s11.100 millones, por encima de las previsiones de u$s29.100 millones y u$s9.800 millones, respectivamente. La facturación de la división aumentó 103%, impulsada por la demanda de infraestructura y servicios vinculados con la inteligencia artificial, aunque el avance no alcanzó para modificar la evaluación negativa de los inversores.
La compañía había anticipado en julio que sus inversiones de capital podrían llegar a u$s205.000 millones durante 2026, más del doble de lo desembolsado el año anterior. Además, al cierre del tercer trimestre comunicó compromisos futuros de compra por u$s924.000 millones, junto con u$s152.000 millones en arrendamientos aún no iniciados y otras obligaciones, según Bloomberg. En conjunto, esos compromisos superan el billón de dólares.