El indicador descendió por segundo mes consecutivo, mientras la irregularidad de las empresas aumentó a 3,82% y la mora total del sector privado no financiero se ubicó en 7,50%.
La morosidad de las familias se redujo del 12,8% en agosto al 12,2% en septiembre, según el adelanto del indicador de 1816 elaborado sobre la base de la Central de Deudores del BCRA (CENDEU). La variación implica una caída de 0,6 puntos porcentuales y representa el segundo descenso mensual consecutivo.
Con el stock total de préstamos estancado, la baja del indicador refleja una reducción de la deuda en situación irregular. En el conjunto del sector privado no financiero, la mora pasó del 7,75% en agosto al 7,50% en septiembre. En cambio, la irregularidad de las empresas subió del 3,80% al 3,82%.
La deuda con atrasos de hasta 90 días, correspondiente a la situación 2 y no considerada irregular, representó el 2,52% del total agregado de familias y empresas en septiembre. Ese porcentaje volvió a disminuir y alcanzó su nivel más bajo en más de un año. En octubre de 2024, la irregularidad agregada era del 1,5%; entre las familias llegaba al 2,5% y entre las empresas, al 0,7%.
La disminución de la mora de los hogares se observó en las 12 principales entidades financieras en materia de créditos a familias, de acuerdo con lo señalado por 1816. Al mismo tiempo, las refinanciaciones aumentaron: en septiembre representaron el 3,9% del crédito total a los hogares, frente al 0,9% registrado entre las empresas. Según cálculos de 1816, las familias ya refinanciaron deudas por $2,9 billones.
En octubre, los préstamos en pesos crecieron 0,9% en términos reales al considerar los datos disponibles hasta el 23 de octubre, con un desempeño algo mejor que el de los tres meses anteriores. Sin embargo, el crédito en moneda local continúa estancado desde el fin de las LEFI, a mediados del año pasado, una situación que limita una reducción más rápida de la mora pese al avance de las refinanciaciones.