ExxonMobil, Chevron, BP, Shell y TotalEnergies superaron sus previsiones, impulsadas por la crisis de suministro vinculada a los conflictos en Medio Oriente y entre Rusia y Ucrania.
ExxonMobil, Chevron, BP, Shell y TotalEnergies registraron utilidades netas ajustadas combinadas de u$s56.300 millones en el tercer trimestre. El resultado fue impulsado por la suba de los precios de los combustibles, que alcanzaron niveles récord en medio de la agitación de los mercados energéticos.
El aumento de los márgenes de refinación llevó a que los negocios de producción de combustible alcanzaran ganancias comparables con las áreas de exploración y producción. ExxonMobil, el mayor productor de petróleo de Estados Unidos por capitalización bursátil, obtuvo por primera vez en al menos seis años más ganancias de la refinación que de sus operaciones de exploración y perforación.
En Chevron, las ganancias del segmento downstream llegaron a su nivel más alto para un tercer trimestre. Los resultados se produjeron después de meses de impacto de la guerra de Estados Unidos contra Irán y del conflicto entre Rusia y Ucrania sobre los mercados energéticos mundiales.
ExxonMobil anunció inversiones en sus refinerías, incluido el complejo de Baytown, Texas, con el objetivo de ampliar la producción de combustibles. Su director financiero, Neil Hansen, dijo en una entrevista citada por Reuters que la compañía busca aumentar el suministro ante la presión que los precios ejercen sobre las familias y las empresas.
La empresa informó que la producción de destilados en Estados Unidos crecerá en otros 100.000 barriles por día debido a las inversiones en refinerías, aunque no especificó un plazo. El director ejecutivo, Darren Woods, también señaló que ExxonMobil analiza ampliar y modernizar instalaciones existentes para producir más combustibles o materias primas químicas.
Chevron, por su parte, evalúa mejorar la eficiencia de sus refinerías del Golfo de Estados Unidos. Su directora financiera, Eimear Bonner, declaró a Reuters que la refinería de la compañía en Misisipi podría aumentar su capacidad un 7% para finales de la década.