El Ciclón tuvo un primer tiempo muy flojo, pero reaccionó en la segunda etapa y rescató la igualdad con una mejora colectiva y cambios que funcionaron.
Vélez y San Lorenzo igualaron 2-2 en el Amalfitani. El equipo visitante atravesó una etapa inicial complicada, con dificultades para sostener la marca, cubrir espacios y progresar con la pelota.
El arquero de San Lorenzo tuvo responsabilidad limitada en el primer gol y quedó desarmado ante Pellegrini en el segundo. Sin embargo, luego le ganó otro mano a mano a Robertone, tapó un remate lejano de Elías Gómez y controló un cabezazo de Ronaldo Martínez. En el cierre, evitó la derrota con una gran atajada ante Valdés.
La defensa sufrió durante el primer tiempo: hubo problemas en los duelos individuales, espacios a la espalda y una acción en la que Pellegrini quedó habilitado antes del 1-0. Con el desarrollo del partido, el fondo mejoró en el juego aéreo y transmitió mayor seguridad en la segunda etapa.
En el mediocampo, San Lorenzo tuvo poca participación de algunos de sus hombres, escasa influencia en la generación y dificultades para recuperar. Otros jugadores mostraron mayor profundidad por los costados, aunque sin precisión para finalizar las acciones. El centro de tiro libre que derivó en el segundo gol del Ciclón y algunos destellos de calidad estuvieron entre los puntos destacados.
El empate tuvo como protagonista a un delantero que asistió de cabeza a Cuello en el descuento y luego convirtió el 2-2 con olfato goleador. También se impuso durante toda la noche en el juego aéreo. Otro de los atacantes, además de marcar, inquietó por los costados, atacó los espacios y sostuvo una actuación vertical e incansable.
Tras el descanso, San Lorenzo fue más agresivo y los cambios le dieron resultado. El equipo levantó su producción, equilibró el partido y consiguió igualar un encuentro que había comenzado con un rendimiento muy bajo.