El volante apuntó contra Facundo Tello y el VAR por la anulación del gol que podía poner al Fortín 3-1 arriba en el José Amalfitani.
Manuel Lanzini manifestó su enojo después del 2-2 entre Vélez y San Lorenzo. El futbolista de 33 años sostuvo que su equipo había hecho méritos para ganar y cuestionó que el resultado quedara condicionado por decisiones arbitrales.
La principal protesta se originó en el tanto de Ronaldo Martínez. Tras una diagonal al área, el delantero quedó mano a mano con José Devecchi y marcó el 3-1 parcial, pero Fernando Espinoza llamó desde el VAR a Facundo Tello para revisar una posible infracción de Lucas Robertone sobre Cuello en el comienzo de la jugada.
Tello observó la acción durante casi dos minutos y sancionó la falta, una decisión considerada reglamentariamente correcta. Luego explicó por su micrófono que había advertido una infracción del jugador número 8 de Vélez en el inicio de la fase de posesión ofensiva. Guillermo Barros Schelotto protestó ante el cuarto árbitro Nelson Sosa y fue expulsado por el árbitro principal.
El empate de San Lorenzo llegó a los 34 minutos del segundo tiempo, cuando Rodrigo Auzmendi convirtió el 2-2. En Vélez también reclamaron que el gol de Cuello había comenzado con un lateral que correspondía al equipo local y consideraron que De Ritis debió recibir la segunda amarilla a los 44 minutos. En cambio, la jugada en la que Auzmendi llegó tarde a un cruce, a los 16 minutos de la segunda etapa, no fue considerada merecedora de tarjeta roja.
Lanzini no fue el único integrante de Vélez que expresó su malestar. Tomás Marchiori cuestionó los tiempos de las revisiones del VAR, mientras que Guillermo y Gustavo Barros Schelotto fueron expulsados por sus reclamos reiterados.