Javier Milei enfrenta la disputa por el cambio rumbo a las elecciones de 2027

Una encuesta señala que el 57% de los argentinos quiere un cambio, aunque el Presidente aparece al frente de la intención de voto. La experiencia electoral de Brasil reabrió el debate sobre las PASO, los gobernadores, la economía y la organización territorial.

La elección brasileña y la remontada de Luiz Inácio Lula da Silva comenzaron a ser analizadas por dirigentes argentinos como un posible antecedente para la carrera presidencial de 2027. Las diferencias entre ambos países impiden trasladar recetas de manera automática, pero la capacidad de revertir un resultado, el papel de los gobernadores, la combinación entre redes y territorio y el uso del temor como herramienta electoral forman parte de las primeras lecturas.

Un relevamiento de CB Global Data registró que el 57% de los argentinos quiere un cambio. El mismo estudio planteó una paradoja: Javier Milei aparece como favorito frente al peronismo tanto en una primera vuelta como en un eventual balotaje. El Presidente llegó al poder en 2023 como expresión de una ruptura con la política tradicional, pero en las próximas elecciones deberá defender los resultados de cuatro años de gestión y convencer de que la continuidad de su gobierno representa una transformación todavía inconclusa.

La oposición buscará disputar esa idea y asociar el cambio con el reemplazo de Milei. En Brasil, los estrategas de Lula intentaron apropiarse de ese concepto frente a Jair Bolsonaro. La agencia Nordx sostuvo que el oficialismo brasileño no podía limitarse a reivindicar los logros históricos del Partido de los Trabajadores, sino que debía presentarlos como una plataforma hacia el futuro. El consultor Rafael Marroquim definió ese legado como un “trampolín hacia el futuro”.

La economía será otro eje de la disputa. La desaceleración de la inflación constituye uno de los principales activos del Gobierno, aunque el material advierte que, si la estabilidad se incorpora a la vida cotidiana, pueden ganar centralidad los salarios, el empleo, el consumo y las dificultades de los sectores relegados. Milei podría intentar presentar un eventual regreso del kirchnerismo como una amenaza para la estabilidad, del mismo modo que Lula vinculó a su adversario con el riesgo de pérdida de derechos. A la vez, el término “casta”, central en la campaña de 2023, aparece desgastado por la gestión y las disputas políticas.

La experiencia brasileña también reabrió la discusión sobre las PASO. Lula llegó al balotaje después de perder la primera vuelta y, en tres semanas, pasó de una desventaja de más de dos millones de votos a una victoria superior a los cuatro millones, tras reorganizar su campaña y buscar a los ausentes. En la Argentina, la Casa Rosada impulsa la eliminación de las primarias, aunque todavía no tiene asegurados los votos para suspenderlas. Los gobernadores mantienen posiciones diferentes: algunos aceptarían discutir una nueva suspensión y otros defienden la continuidad de esa instancia.

El Gobierno necesita a los mandatarios provinciales para su agenda legislativa y para construir acuerdos electorales hacia 2027. Los gobernadores, en cambio, buscan garantías de que Karina Milei no impulsará competidores en sus distritos y pretenden conservar margen de maniobra. El antecedente brasileño mostró además que el respaldo territorial no garantiza por sí mismo una victoria presidencial: Flávio Bolsonaro contó con el apoyo de gobernadores, pero Lula logró revertir el resultado en Minas Gerais y no obtuvo todo el caudal de Tarcísio de Freitas en San Pablo.

En La Libertad Avanza persiste, además, una disputa entre la construcción territorial de Sebastián Pareja, bajo el paraguas de Karina Milei, y los sectores digitales vinculados con Santiago Caputo, especialmente Las Fuerzas del Cielo. La campaña de Lula combinó WhatsApp, comunidades digitales y militancia callejera, mientras que esas dimensiones todavía funcionan con lógicas enfrentadas dentro del oficialismo argentino. El peronismo conserva estructuras territoriales, intendentes, gobernadores y organizaciones sociales, pero aún debe definir quién encabezará su propuesta y qué alternativa ofrecerá frente a Milei; Axel Kicillof aparece entre los principales aspirantes, condicionado por las tensiones internas del PJ y su relación con Cristina Kirchner.

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