El restaurante combina cocina, pastelería propia, cafetería y actividades desde su apertura en 2021. Su socio Javier Micheli apunta a reducir la carta y construir una identidad que supere las modas.
Abeja Negra funciona en el Parque Sarmiento con una propuesta pensada para distintos públicos y momentos del día. El restaurante ofrece desayunos, almuerzos, meriendas y cenas, además de espacios al aire libre, un sector infantil y actividades especiales.
El emprendimiento comenzó en 2021 y está encabezado por Javier Micheli, quien ingresó al rubro gastronómico después de trabajar como contador. Antes, en 2019, había empezado a invertir en proyectos del sector junto con clientes gastronómicos. Además de su rol empresarial, Micheli es pastelero y le asigna un lugar importante a la elaboración propia.
La oferta incluye meriendas buffet durante los fines de semana, desayunos buffet los domingos y jornadas de cocina en vivo con preparaciones como pastas o platos a la parrilla. El restaurante también organiza eventos temáticos con música, ambientación y decoración. Entre las experiencias realizadas, Micheli mencionó una actividad inspirada en Harry Potter, mientras que para el viernes 30 de octubre prepara una propuesta de Halloween de carácter inmersivo y lúdico, sin buscar asustar a los visitantes.
Entre los platos recomendados por Micheli aparecen las rabas de elaboración propia, los lomitos preparados con lomo y los ñoquis con ragú. En la pastelería se destacan el tiramisú, los postres de autor y los brigadeiros, mientras que en la cafetería su elección es el affogato. También forma parte de la propuesta el frangipane de maní desarrollado por el pastelero Natalio, una versión de una preparación tradicionalmente asociada con las almendras que incorpora un ingrediente vinculado con la producción cordobesa.
El principal desafío señalado por Micheli es “saltar la moda” y lograr que el público vuelva por la propuesta del restaurante, más allá de una novedad o una tendencia. En esa línea, uno de los próximos objetivos es achicar la carta y concentrarse en los platos que generan mayor interés entre los clientes. La intención es sostener una identidad reconocible a partir de la combinación de cocina, pastelería y experiencias compartidas.