Un análisis de Analytica señaló límites en la inversión, el crédito, la obra pública y la demanda para alcanzar la expansión prevista en el proyecto de Presupuesto.
El proyecto de ley de Presupuesto 2027 proyecta un crecimiento económico del 4% durante un año electoral. La expansión estaría impulsada por las exportaciones y la inversión, mientras que el consumo no aparece como motor de la recuperación.
Según un análisis de la consultora Analytica, dirigida por el economista Ricardo Delgado, los principales factores de demanda continúan debilitados y no se observan cambios de condiciones en el corto plazo. El informe sostuvo que, con una capacidad ociosa superior al 40% en la industria, las empresas tendrían pocos incentivos para invertir.
El estudio también evaluó la evolución del crédito productivo. Señaló que los préstamos a empresas avanzan lentamente: en el año, los adelantos en cuenta corriente acumulan una baja del 0,5%, mientras que los documentos a sola firma registran una suba del 4,7%. La flexibilización del acceso al crédito en dólares para compañías no exportadoras podría movilizar unos u$s5.000 millones, aunque Analytica consideró que la principal limitación actual está en la demanda.
La consultora agregó que el carácter electoral de 2027 podría elevar la inestabilidad macroeconómica y financiera, demorando las decisiones de inversión. También cuestionó el aporte previsto de la obra pública: estimó que la inversión real directa de la Administración Nacional caería 1,3% en términos reales y que la del Sector Público Nacional consolidado crecería apenas 5,8%, un aumento que consideró insuficiente para revertir las caídas de los últimos años.
En cambio, Analytica consideró más realista la previsión de una inflación del 18% para diciembre de 2027, porque reflejaría un proceso de desinflación más lento y complejo. Sobre el tipo de cambio, el informe sostuvo que una inflación estadounidense cercana al 2% anual permitiría mantener la competitividad bilateral en niveles similares a los actuales, con una leve mejora posterior. Los niveles de atraso cambiario de septiembre superarían en 4,5% los de noviembre de 2023, llegarían a una diferencia cercana al 6% hacia fines de 2026 y se mantendrían en 2027.