Un encendedor impactó en la frente de Carlos Izquierdoz y una bomba de estruendo explotó cerca del arquero Nahuel Losada tras el empate del Granate.
El clásico entre Banfield y Lanús, correspondiente a la fecha 14 del Torneo Clausura, quedó marcado por dos agresiones contra futbolistas del equipo visitante.
Después del gol de Carlos Izquierdoz, que estableció el 1-1 a los 62 minutos en el estadio Lencho Sola, los jugadores de Lanús fueron alcanzados por proyectiles mientras festejaban frente a la tribuna local.
Uno de esos objetos fue un encendedor que golpeó en la frente a Izquierdoz. El defensor quedó tendido sobre el césped y debió recibir atención médica.
En el otro extremo de la cancha, una bomba de estruendo explotó a pocos metros de Nahuel Losada, arquero de Lanús, quien también fue atendido dentro del campo de juego.