El río Mapocho salió de cauce en Talagante y activó una evacuación. Más de 34.000 clientes permanecían sin electricidad y rige un pronóstico de tormentas hasta el miércoles 14 de octubre.
El temporal que afectó a Santiago de Chile y sus alrededores provocó anegamientos, actividad eléctrica, granizo y cortes de suministro. Ante la extensión y severidad de la emergencia, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) declaró la alerta roja para toda la Región Metropolitana.
El aumento del caudal y el desborde del río Mapocho llevaron a activar, a las 18.47, el Sistema de Alerta de Emergencia para evacuar el campamento Ribera de Río, en Talagante. La medida fue coordinada con la Delegación Presidencial Regional Metropolitana y se mantendrá mientras continúen las condiciones que originaron la emergencia.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles informó que 34.681 clientes permanecían sin suministro al momento del reporte. San Bernardo concentraba 6.803 afectados y Ñuñoa, 6.124; en esta última comuna también se registraron calles inundadas. En Providencia se difundieron imágenes de granizadas y en otros puntos de Santiago se observaron descargas eléctricas.
El Servicio Nacional de Geología y Minería ubicó en niveles moderado a alto el riesgo de aluviones y derrumbes en la precordillera. Para el valle longitudinal estimó un riesgo moderado; para la cordillera, bajo a moderado, y para la cordillera de la costa, bajo.
La Dirección Meteorológica de Chile mantiene advertencias por tormentas eléctricas y precipitaciones fuertes durante períodos breves en sectores de la cordillera de la costa, el valle y la precordillera. También anticipó posibles tormentas eléctricas, granizo y ráfagas fuertes locales hasta la noche del miércoles 14 de octubre, con alcance en sectores cordilleranos y en zonas de Coquimbo, Valparaíso, O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío.
El episodio se produjo menos de una semana después del aluvión que afectó a Las Condes. Las lluvias de ese día arrastraron vehículos, inundaron viviendas y dejaron al menos seis heridos, entre ellos un bebé de un año. Bomberos rescataron o evacuaron a más de 1.000 habitantes y el presidente José Antonio Kast declaró el estado de emergencia para esa comuna.