El diseñador Alejandro Mesonero-Romanos presentó el prototipo Cuorerosso, que propone ocultar las superficies digitales y recuperar mandos tradicionales para las funciones de uso frecuente.
La expansión de las pantallas táctiles en los habitáculos comenzó a ser cuestionada por algunos referentes de la industria automotriz. Alejandro Mesonero-Romanos, responsable de Diseño de Alfa Romeo, considera que el tamaño de estos dispositivos pasó a ocupar un lugar excesivo en la arquitectura interior de los vehículos.
Durante una entrevista con la publicación británica Autocar en el marco del Salón del Automóvil de París, el diseñador español planteó que la tecnología digital debería aparecer cuando sea necesaria, pero no permanecer como el centro de atención durante toda la conducción. También advirtió que las pantallas pueden quedar desactualizadas con el tiempo y que su incorporación implica un costo adicional para los fabricantes.
La visión de Mesonero-Romanos se refleja en el Alfa Romeo Cuorerosso, un prototipo presentado en París. El modelo retoma el concepto cannocchiale, una característica histórica de la marca basada en instrumentos circulares orientados hacia quien conduce. En esta versión, dos pantallas redondas pueden integrarse visualmente para mostrar la instrumentación y las indicaciones de navegación.
El vehículo suma una consola central llamada Magma, que combina controles físicos con una superficie para proyectar algunas funciones digitales. La temperatura del habitáculo y la velocidad del ventilador se regulan mediante botones y comandos giratorios, mientras que la música y ciertas indicaciones del navegador pueden utilizar controles hápticos.
El diseño también permite esconder o apagar las superficies digitales cuando no están siendo utilizadas. Mesonero-Romanos explicó que quiere conservar una pantalla de infoentretenimiento, pero sin que permanezca encendida todo el tiempo. Para la conducción nocturna, imaginó un interior iluminado en rojo únicamente en la instrumentación indispensable.
Alfa Romeo todavía no confirmó si estas soluciones serán incorporadas a sus futuros modelos de producción. El Cuorerosso, de todos modos, expone la alternativa de mantener las funciones de conectividad y tecnología sin que el habitáculo dependa de grandes superficies digitales.