La medida fue ordenada en el marco de la causa que investiga irregularidades en la documentación médica del exfutbolista y de su padre.
La Justicia ordenó procedimientos en la sede de una empresa de medicina prepaga y en un reconocido sanatorio para secuestrar documentación y esclarecer un error detectado en la causa.
La investigación comenzó luego de que informes de laboratorio pertenecientes a Don Diego, el padre de Diego Armando Maradona, fueran incorporados por equivocación al expediente del exfutbolista, fallecido en 2015.
La inconsistencia fue advertida por peritos oficiales. A partir de ese hallazgo, se solicitaron diligencias para establecer la cadena de custodia y el origen de los archivos que fueron traspasados.
Además de las inspecciones, las autoridades judiciales requirieron registros médicos adicionales con el objetivo de corregir el cruce de datos.
En paralelo, el equipo fiscal envió un oficio a la Dirección Nacional de Migraciones para certificar los movimientos de ingreso y egreso del país de Maradona en fechas específicas.
Las medidas buscan deslindar responsabilidades administrativas y garantizar la precisión de los elementos probatorios antes de las próximas instancias del juicio.