El mediocampista se recupera de un desgarro en el cuádriceps derecho y participó de una parte del entrenamiento junto al grupo.
Thiago Almada cumplió 19 días desde la lesión que sufrió ante Huracán, cuando sintió un pinchazo en el cuádriceps derecho y debió salir del partido disputado en el Monumental. Los estudios confirmaron un desgarro.
La recuperación del campeón del mundo evolucionó mejor de lo previsto y este jueves sumó una señal positiva: realizó parte de los trabajos a la par de sus compañeros, sin molestias al exigir la zona.
El volante todavía no recibió el alta médica, pero este viernes afrontará una prueba final de intensidad. Si responde de manera favorable, el cuerpo técnico analizará la posibilidad de incluirlo entre los concentrados para el encuentro del sábado ante Estudiantes de Río Cuarto.
La decisión se tomará sin asumir riesgos. Leonardo Ponzio mantiene como prioridad evitar una recaída que pueda dejar al futbolista afuera durante varias semanas, especialmente con Boca en el horizonte.
Almada disputó 568 minutos en ocho partidos desde su llegada a River y convirtió dos goles. Su presencia se volvió determinante en la conducción del equipo, por lo que su eventual regreso es seguido con expectativa.