Las alertas activaron protocolos de emergencia, revisiones con equipos especializados y el despliegue de aviones de combate en distintos países.
Una serie de amenazas de bomba recibidas este jueves durante vuelos comerciales obligó a modificar las rutas de al menos 12 aeronaves en distintos puntos de Europa.
Las autoridades ordenaron aterrizajes preventivos y activaron procedimientos de emergencia para revisar los aviones. Equipos especializados en explosivos inspeccionaron las aeronaves afectadas.
En uno de los operativos, un vuelo de Aer Lingus que cubría el trayecto entre Dublín y Roma fue interceptado por un caza francés y desviado hacia una base militar en Francia.
También se registraron procedimientos similares en los espacios aéreos de Bulgaria, Italia y Polonia. En esos casos, las fuerzas de seguridad realizaron operativos para examinar los aparatos.
Hasta el momento, las revisiones técnicas confirmaron que todas las alertas eran falsas y que no se encontraron artefactos explosivos en ninguna de las aeronaves.
El episodio ocurrió 48 horas después de que otro grupo de vuelos y un crucero recibiera advertencias similares en distintos países europeos. Las agencias de seguridad y los gobiernos investigan si los mensajes anónimos forman parte de una campaña coordinada de ataques híbridos destinada a generar caos logístico, desestabilización y temor en el transporte internacional.