La organización prepara presentaciones formales para esta semana tras las declaraciones del Presidente contra periodistas que cubrieron el caso de la criptomoneda $Libra.
Amnistía Internacional anunció que denunciará al presidente Javier Milei ante organismos internacionales por sus declaraciones contra periodistas, que calificó como una “escalada de hostilidad hacia la prensa y un ataque a la libertad de expresión en Argentina”.
La organización cuestionó los dichos pronunciados por Milei durante un discurso en la Fundación Faro, donde individualizó y agredió a periodistas que habían cubierto el caso de la criptomoneda $Libra. En declaraciones a la prensa, el equipo de AI confirmó que está terminando los escritos para realizar las presentaciones formales esta semana.
“Como decía Adam Smith, tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos y acá a los buenos les tiene que ir bien, los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”, afirmó el Presidente luego de mencionar con nombre y apellido a varios periodistas. Para Amnistía Internacional, la expresión evoca “una violencia extrema” y genera preocupación por el impacto de los mensajes presidenciales en el ejercicio de la libertad de expresión.
La directora ejecutiva de la entidad, Mariela Belski, sostuvo que el accionar de Milei “es gravísimo” porque, según afirmó, la máxima autoridad del país “naturalizó los insultos, las amenazas y el hostigamiento” contra quienes ejercen el periodismo. La organización también respaldó su reclamo en el informe de Fopea, que registró 278 ataques contra la prensa durante 2025, un 55% más que en 2024, y señaló a Milei como autor de 119 de ellos.
El planteo de AI incluye además restricciones que, según indicó, afectaron a periodistas acreditados para acceder a la Casa Rosada y demandas judiciales iniciadas por el Poder Ejecutivo contra periodistas críticos del Gobierno.
El Club Político Argentino también repudió las declaraciones presidenciales y reclamó el cese de los ataques a la prensa. La entidad afirmó que “la democracia no necesita hogueras”, advirtió que la violencia verbal puede preceder a la violencia física y sostuvo que esos discursos “deterioran la calidad de la democracia”.