Andrés Jacob pidió una visión estratégica para resolver los desafíos logísticos

El CEO de Bahía Grande destacó la necesidad de coordinar a los actores de la cadena de valor y proyectar soluciones a tres, cinco y diez años.

El CEO de Bahía Grande, Andrés Jacob, sostuvo que los desafíos logísticos de la Argentina requieren una mirada estratégica y decisiones de largo plazo. Lo expresó durante su participación en el sexto panel de un encuentro sobre Energía y Minería, moderado por el periodista Sebastián D. Penelli.

Jacob describió a Bahía Grande como una empresa de logística marítima y señaló que cuenta con cinco operaciones offshore: dos vinculadas con la construcción del proyecto de Southern Energy y otra con Argentina LNG. Además, indicó que durante los últimos 15 años la compañía realizó tareas de atención de plataformas, soporte a monoboya y construcción liviana.

El ejecutivo afirmó que la meta de la empresa no es limitarse a ser un proveedor, sino aportar valor a la cadena y participar en el análisis y el diseño de nuevas propuestas. En ese sentido, consideró fundamental la articulación entre los distintos actores y planteó que las decisiones logísticas involucran plazos extensos y a múltiples sectores.

Ante la posibilidad de crear una mesa de trabajo, Jacob sostuvo que deberían participar funcionarios y representantes con capacidad de decisión para abordar no solo los problemas coyunturales, sino también las necesidades proyectadas a tres, cinco o diez años. Según explicó, alcanzar las soluciones más óptimas requiere tiempo.

También remarcó la importancia de la cooperación. Recordó que, al comenzar, la empresa no tenía experiencia en GNL y buscó un socio especializado para ofrecer una solución adecuada; así, incorporó a Svitzer, a la que definió como una de las compañías de remolcadores más importantes del mundo.

Por último, señaló que la eficiencia de una alternativa logística no depende únicamente del desempeño de un buque. Al referirse a las conversaciones con YPF sobre el transporte marítimo de arena, explicó que también deben considerarse la carga, la descarga y el traslado hasta el destino. Añadió que, en ese momento, el costo del buque representaba menos del 30% del total y que la opción marítima no resultaba competitiva frente al camión, posiblemente por cuestiones de escala e infraestructura.

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