Después del 1-0 en el superclásico, el entrenador destacó el rendimiento de su equipo, respondió a los cuestionamientos por el arbitraje y pidió enfocarse en Defensa y Justicia.
Boca derrotó 1-0 a River, recuperó el primer puesto de la tabla anual y quedó a una victoria de consagrarse campeón de Liga. Tras el superclásico, Rodolfo Arruabarrena valoró el resultado, reconoció aspectos por mejorar y pidió mantener la concentración de cara al próximo compromiso.
El entrenador evitó entrar en una discusión por las decisiones de Nicolás Ramírez y sostuvo que el equipo debe apartarse de las repercusiones externas. También consideró que el partido no tuvo un nivel de fricción acorde con las siete amonestaciones y las dos expulsiones que se produjeron.
Arruabarrena afirmó que Boca sacó provecho de la expulsión de Lucas Martínez Quarta y explicó que, con un jugador más, sus dirigidos buscaron abrir el juego por las bandas. Además, resaltó la presión ejercida y la recuperación de las segundas pelotas, aunque señaló que faltó mayor precisión para definir algunas situaciones y contraataques.
El técnico explicó que reemplazó a Facundo Herrera en el entretiempo para evitar una segunda tarjeta amarilla, ya que también tenían amonestaciones Di Lollo y Leandro. Sobre el estado físico del plantel, indicó que todos terminaron en buenas condiciones, aunque algunos jugadores quedaron más cansados que otros.
El siguiente objetivo será recibir a Defensa y Justicia en la Bombonera. Arruabarrena advirtió que se trata de un rival complicado y que serán 90 minutos muy exigentes, pese a la posibilidad de que Boca consiga un título. Por eso, pidió controlar la ansiedad y remarcó que el triunfo ante River todavía no les permitió alcanzar nada definitivo.