La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se declaró en alerta y analiza la adopción de medidas de fuerza ante las desvinculaciones de empleados civiles que cumplían tareas en la Quinta de Olivos. El gremio reclamó al Gobierno que revierta las decisiones y garantice la continuidad laboral del personal afectado, en el marco de una reorganización del funcionamiento de la residencia presidencial.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, comunicó que el sindicato define acciones gremiales por la situación en Olivos. En ese contexto, responsabilizó al Poder Ejecutivo por un eventual aumento de la conflictividad estatal y sostuvo que deben dejarse sin efecto de manera inmediata todos los despidos.
El dirigente planteó además que debe resguardarse la estabilidad del empleo público frente a resoluciones que, según afirmó, pueden dejar sin trabajo a quienes se desempeñan en organismos estatales. La posición sindical apunta tanto a los trabajadores que fueron desvinculados como a la situación general del personal alcanzado por los cambios.
Cuestionamientos de ATE y cambios en la residencia
Aguiar cuestionó con dureza al presidente Javier Milei por el desplazamiento de empleados civiles de la residencia oficial y afirmó que el gremio no permitirá los despidos. También manifestó preocupación por la salud mental del mandatario y pidió la realización de un examen médico psicofísico. En sus declaraciones, comparó la decisión oficial con prácticas atribuidas a los emperadores romanos y a la monarquía francesa.
La reorganización en la Quinta de Olivos prevé una mayor participación de Casa Militar, que ya tiene a su cargo la seguridad del Presidente y de las residencias oficiales. Según se informó, esa estructura ampliará ahora su intervención sobre tareas cotidianas que hasta el momento eran administradas por áreas civiles de la Secretaría General de la Presidencia.
Los cambios ya fueron comunicados a empleados de la residencia. Parte del personal, especialmente trabajadores de planta permanente, sería trasladada a otras dependencias estatales, mientras que hubo desvinculaciones. Entre los puestos alcanzados se encuentran labores de mantenimiento, jardinería, cocina y otros servicios necesarios para el funcionamiento diario de Olivos.
Fuentes oficiales señalaron que la modificación responde a un refuerzo de la seguridad de Milei. En el entorno presidencial existe inquietud por posibles filtraciones de información vinculada con los movimientos, reuniones y actividades que se desarrollan dentro de la Quinta.
El papel de Casa Militar
Casa Militar es conducida por el general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez. En el esquema que se encuentra en marcha también aparece Mario Suli, conocido como “Barón B”, secretario privado de Milei y colaborador de confianza del Presidente. Podría desempeñarse como enlace entre el mandatario, Casa Militar y la residencia oficial, aunque no se comunicó formalmente que vaya a asumir esa función.
Mientras avanza la reconfiguración administrativa de Olivos, ATE mantiene su estado de alerta y dejó planteada la posibilidad de disponer medidas de fuerza en las próximas horas si no hay una respuesta oficial a su reclamo de reincorporación.