Las comunicaciones ocurrieron antes del impacto entre una formación AVE de Renfe y un tren Iryo, que dejó hasta el momento 69 víctimas fatales y cientos de heridos.
Las investigaciones por el accidente ferroviario ocurrido en España continúan para determinar sus causas. En ese marco, se difundieron audios de los maquinistas de los trenes involucrados y de un operador del centro de control de Atocha, registrados antes del choque.
A las 8.41, la maquinista del Iryo 6076 informó que había perdido la transmisión mientras circulaba en BZL y que permanecía detenida en la entrada de Urda. El controlador le indicó desconectar y volver a conectar el sistema para continuar “con marcha normal”.
Siete minutos después, la conductora volvió a comunicarse y explicó que la formación no le permitía revisar el sistema LZB, por lo que seguía detenida frente a la señal de entrada. “Vale. ¿Conforme? Pues nada, en cuanto pueda. Y si tiene un problema, ahora nos llama”, respondió el operador. Cinco minutos más tarde ocurrió el choque.
Antes de esas comunicaciones, a las 8.36, el controlador había indicado al conductor del AVE de Renfe, correspondiente al tren 2080, que desconectara y enlazara nuevamente el sistema LZB para retomar la marcha “al amparo del BSL”. La formación circulaba a 25 kilómetros de un tren Iryo detenido cerca de la estación de Urda.
El operador y el maquinista revisaron las instrucciones y confirmaron que debían continuar “con marcha normal”. Sin embargo, el protocolo establecía que, en esas condiciones, el tren debía avanzar “a vista”, a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, y que antes de reanudar la marcha debía verificarse que la formación precedente estuviera a más de 30 kilómetros. Según la reconstrucción de los audios, esa comprobación no se realizó.