La gestión de la batería, la conectividad, los sensores y las temperaturas extremas pueden mantener activo el consumo aun con el vehículo detenido.
Un auto eléctrico puede perder carga aunque permanezca apagado y estacionado durante varios días. Este consumo fantasma se produce porque ciertos sistemas electrónicos continúan funcionando para supervisar el vehículo y mantener operativos distintos servicios.
Entre los elementos que requieren energía se encuentra el sistema de gestión de la batería (BMS), que controla las celdas y monitorea la temperatura. También pueden consumir electricidad las computadoras de a bordo, los sensores, las funciones de conectividad, las actualizaciones de software y las comprobaciones periódicas de componentes.
Las condiciones climáticas también influyen. Ante temperaturas muy bajas o elevadas, algunos modelos activan mecanismos de refrigeración o acondicionamiento para mantener la batería de ion-litio dentro de los rangos adecuados. Además, los sistemas de vigilancia pueden aumentar la demanda: el Modo Centinela de Tesla, por ejemplo, mantiene cámaras y sensores activos para registrar movimientos alrededor del vehículo.
El costo depende de la capacidad de la batería y del precio de la electricidad. En un vehículo con una batería de 60 kWh, una pérdida del 1% durante un día equivale a 0,6 kWh. Si la misma proporción se mantiene, el consumo llega al 7% en una semana, equivalente a 4,2 kWh, y a 18 kWh en 30 días.
Con una tarifa variable hipotética de $200 por kWh, recuperar ese 1% diario costaría aproximadamente $120, mientras que el gasto acumulado en 30 días alcanzaría los $3.600. En el Área Metropolitana de Buenos Aires, los cuadros tarifarios de noviembre de 2026 fijaron el cargo variable residencial de la categoría R1 en $163,597 por kWh para Edenor y $161,157 para Edesur. Esos importes forman parte de sus respectivas estructuras tarifarias y no constituyen un precio nacional uniforme.
Para limitar la pérdida, se recomienda evitar consultas innecesarias desde el teléfono y desactivar los sistemas de vigilancia cuando no sean indispensables. Tesla aconseja mantener el vehículo cerca del 50% de carga y conectado a una fuente eléctrica cuando sea posible si permanecerá detenido durante más de dos semanas, aunque las pautas pueden variar según el fabricante.