El entrenador de Independiente Rivadavia consideró justa la goleada de Rosario Central, defendió la expulsión de Alex Arce y remarcó que quedan cuatro finales.
Rosario Central goleó 5-0 a Independiente Rivadavia de Mendoza y aprovechó la expulsión de Alex Arce, ocurrida sobre el cierre del primer tiempo, para ampliar la diferencia con cuatro goles en poco más de 20 minutos.
Alfredo Berti evaluó la actuación de su equipo y admitió: “Fue un resultado abultado pero justo”. El técnico sostuvo que Central fue superior cuando ambos equipos tenían once jugadores y mantuvo ese rendimiento después de quedar con ventaja numérica.
“Hay que dar vuelta la página. Es un golpe que no esperábamos, pero el martes ya tenemos que pensar en lo que viene, porque son cuatro finales más que tenemos”, afirmó Berti. Además, aseguró: “Seguimos con la aspiración de lograr el campeonato”.
El entrenador también describió la derrota como un partido que genera una “crisis futbolística” y señaló que, para sostener las pretensiones de ser campeones, el plantel debe recuperarse rápido y “refundar en todas las áreas”.
Sobre la tarjeta roja a Arce, una de las situaciones discutidas del encuentro, Berti respaldó la decisión arbitral: “Fue expulsión. Golpea la cara y le produce un corte. Fueron al VAR y vieron que era para expulsión. Creo que estuvo correcto el árbitro”. Con el triunfo, Rosario Central quedó como líder de la Zona B del Clausura, mientras que Independiente Rivadavia continúa en puestos de Playoffs y al frente de la tabla anual.