Bessent queda bajo presión por metas económicas incumplidas antes de las elecciones

El secretario del Tesoro enfrenta cuestionamientos de Wall Street y tensiones dentro del gabinete de Donald Trump, mientras se acercan los comicios de medio término del martes 3 de noviembre.

La administración de Donald Trump se encamina a unas elecciones de medio término que podrían significar una dura derrota para los republicanos. El malestar de parte del electorado está vinculado con el aumento de los combustibles por la guerra en Medio Oriente y con el encarecimiento de las hipotecas, asociado a la volatilidad de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.

Según un artículo del Wall Street Journal, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, carga con la responsabilidad de que se cumplan objetivos económicos centrales del presidente, entre ellos reducir los precios y aumentar la presión sobre Irán mediante sanciones. “Scott no puede fallar”, afirmó un alto funcionario de la administración norteamericana.

Bessent lleva veinte meses en el cargo y sus partidarios defienden su estilo enérgico y decidido. Sin embargo, enfrenta el escepticismo de Wall Street y una evolución económica que podría afectar las posibilidades republicanas en los comicios de noviembre. Su propuesta conocida como “3-3-3” contemplaba llevar el déficit al 3% para 2028, elevar el crecimiento del PBI al 3% e incrementar la producción petrolera en tres millones de barriles diarios.

Los resultados se mantienen por debajo de esas metas. De acuerdo con estadísticas citadas por el diario estadounidense, el PBI crece alrededor del 2%, la producción de petróleo aumentó en un millón de barriles diarios y el déficit se ubica en el 6%. A su vez, la deuda estadounidense equivale al 122% del PBI.

El comportamiento de Bessent también habría contribuido a la salida de funcionarios clave, según personas familiarizadas con el asunto. Mantiene relaciones difíciles con Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda, y con Howard Lutnick, secretario de Comercio; además, tuvo una mala relación con Elon Musk durante el paso del empresario por el Departamento de Eficiencia Gubernamental.

Uno de los episodios mencionados involucró a John Hurley, exsubsecretario de la agencia del Tesoro dedicada al terrorismo y la inteligencia financiera. A comienzos de año, Trump le pidió a Bessent investigar denuncias de fraude en la comunidad somalí de Minnesota, y el secretario consideró que Hurley demoraba el proceso. En una reunión de enero, le gritó e insultó frente a sus asesores; semanas después, analizó trasladarlo fuera del Departamento. Hurley, que había sido confirmado por el Senado, terminó renunciando para asumir como embajador de Estados Unidos ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

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