El actor se descompensó en 2021, en Albuquerque, mientras filmaba la última temporada de la serie. Dijo que estuvo clínicamente muerto durante varios minutos y que no tuvo visiones ni experiencias místicas.
Bob Odenkirk sufrió un infarto en 2021, durante la filmación de la última temporada de Better Call Saul en Albuquerque, Nuevo México. El actor se desplomó en un área de descanso del set, donde estaban sus compañeros Ray y Patrick, y recibió asistencia médica de urgencia.
“No sentí dolor. Simplemente dije: ‘No me siento bien’, me arrodillé y después no recuerdo nada más”, relató Odenkirk en el pódcast Inside of You with Michael Rosenbaum, conducido por Michael Rosenbaum. Según explicó, permaneció clínicamente muerto durante varios minutos hasta que intervino el equipo médico.
El actor contó que no conservó recuerdos del episodio ni de los primeros días de internación. Durante aproximadamente una semana estuvo desorientado y preguntaba reiteradamente por qué se encontraba en el hospital. “No hay ningún recuerdo. No tuve ninguna visión. No vi ninguna luz ni experimenté nada místico”, afirmó.
Su hija preparó una pizarra con información sobre lo ocurrido, las visitas que había recibido y la fecha. Además, un video familiar registró parte de su confusión: cuando sus hijos le preguntaron por qué estaba allí, Odenkirk respondió: “Porque escuché que ustedes estaban aquí”.
“Mi esposa y mis hijos llegaron ese mismo día. Me operaron a las 5.00 del día siguiente”, recordó. También destacó el acompañamiento de su entrenador personal, Daniel Bernhardt, quien adaptó los ejercicios durante su regreso progresivo a la actividad física.
Odenkirk señaló que la experiencia modificó sus prioridades y su manera de pensar sobre la vida y la muerte. “Contar la historia es realmente la mejor forma de aprovechar lo que ocurrió”, expresó. A los 60 años, y tras recordar que su padre murió a los 56, se preguntó cómo utilizar el tiempo que le queda.