El superclásico del próximo domingo enfrentará la influencia del mediocampista de Boca con el desequilibrio ofensivo de los dos atacantes de River, todos campeones del mundo en Qatar 2022.
Leandro Paredes será una pieza central en la construcción de Boca, mientras que River buscará imponer su peso ofensivo mediante Thiago Almada y Ángel Correa. Los tres integraron la Selección Argentina campeona en Qatar 2022 y llegarán al superclásico con funciones diferentes.
En el partido contra Independiente, jugado en Avellaneda, Paredes completó 105 pases dentro de un esquema 4-2-3-1 en el que Delgado se mueve cerca de su posición. Los cuatro futbolistas que actuaron por delante suyo —Ascacibar, Velasco, Flores y Merentiel— sumaron 99 entre todos. Boca, además, tuvo el 66% de la posesión.
El mediocampista xeneize no se limita a ubicarse entre los zagueros: también se desplaza hacia los costados para ofrecerse durante la salida y evitar ser una referencia fija de la presión rival. Desde allí puede bajar el ritmo con pases seguros, acelerar con envíos filtrados o buscar cambios de frente y asistencias al espacio. Ante Independiente también encabezó las recuperaciones de Boca, con ocho, según los datos de Opta; Herrera tuvo siete, Di Lollo seis y Delgado cinco.
River no cuenta con un volante central que concentre la organización del juego con características similares, pero encuentra su desequilibrio en los metros finales. Correa aportó el centro que terminó en el 1-0 de Rivero contra Racing, convirtió después aunque la acción fue anulada por el VAR y tuvo otra ocasión que Cambeses desvió. Su movilidad, especialmente sobre el sector derecho durante la presión y el retroceso, le permite aparecer en distintos espacios del área.
Almada parte desde tres cuartos y por dentro, aunque se mueve por todo el frente de ataque y también puede abrirse. Con Leo Ponzio transita principalmente los pasillos internos y se conecta allí con Correa. Es el encargado de las pelotas paradas, casi convierte de tiro libre frente a Racing y también ejecuta los córners; su juego se apoya en la aceleración, la gambeta y los pases filtrados.
El partido también planteará interrogantes tácticos para ambos entrenadores: Leo Ponzio podría encomendarle a Almada una presión sobre Paredes, mientras que el Vasco Arruabarrena podría utilizar a Delgado más cerca del centro para interrumpir la sociedad entre Almada y Correa. En las bandas, Montiel y Ortega, por River, y Lozano y Blanco, por Boca, aparecen como alternativas para avanzar mediante sus proyecciones y deberán responder también en los retrocesos.