Domingo Cavallo respaldó la orientación económica del gobierno de Javier Milei, aunque advirtió que la desaceleración de la inflación deberá estar acompañada por una recuperación de la actividad y un proceso de crecimiento. En ese marco, planteó una serie de medidas centradas en el régimen cambiario, las reservas del Banco Central y el financiamiento para las empresas.
En declaraciones al programa La Mirada, por Canal 26, el exministro de Economía estimó que la inflación continuará bajando, aunque no de manera acelerada. A su entender, el desafío consiste en combinar ese proceso con una expansión económica que alcance al conjunto de la estructura productiva.
Cavallo sostuvo que el Gobierno deposita grandes expectativas en la llegada de inversiones atraídas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Si bien reconoció buenas perspectivas para los sectores vinculados con la energía, los minerales y la agricultura, debido a los precios internacionales y a la disponibilidad local de recursos naturales, consideró insuficiente apostar únicamente por los grandes proyectos.
Inversión y crédito para toda la economía
Según el exfuncionario, el crecimiento requiere inversiones tanto en grandes compañías como en el resto de las empresas. Señaló que ese proceso permitiría reorganizar la producción, aprovechar nuevas oportunidades, elevar la productividad y avanzar en la reconversión económica.
Para alcanzar esos objetivos, reclamó un sistema monetario, cambiario y financiero que genere crédito interno y externo a tasas razonables. Cavallo afirmó que el Ejecutivo todavía no prestó suficiente atención a esa tarea y advirtió que, sin financiamiento, será difícil extender la inversión a toda la economía.
También propuso ampliar a otros sectores algunos de los beneficios previstos para los grandes proyectos incluidos en el RIGI. Entre ellos mencionó la libre disponibilidad de las divisas obtenidas por exportaciones, que, en su opinión, debería aplicarse de inmediato de manera generalizada.
El dólar y el levantamiento de las restricciones
En materia cambiaria, Cavallo aconsejó eliminar por completo el cepo para las empresas, levantar las limitaciones al movimiento de capitales y avanzar hacia un esquema de mayor libertad. Además, retomó una iniciativa que Milei había defendido durante la campaña electoral: otorgarle al dólar carácter de moneda de curso legal.
Su planteo contempla que la divisa estadounidense pueda utilizarse bajo las mismas reglas que el peso en operaciones de contado, contratos de mediano y largo plazo, depósitos y préstamos. Incluso sostuvo que las empresas deberían tener la posibilidad de acordar salarios en dólares con sus trabajadores.
Más reservas para el Banco Central
Cavallo valoró que el Gobierno mantenga los superávits fiscal y financiero, pero consideró que el Banco Central necesita acumular muchas más reservas. Atribuyó el avance limitado en ese terreno al temor oficial de que la emisión destinada a comprar divisas pueda provocar una nueva presión inflacionaria.
El exministro calificó esa preocupación como injustificada. Argumentó que existe una cantidad importante de dólares en el mercado que, aun cuando ingresan en depósitos del Banco Central, no se transforman en crédito ni en financiamiento para la actividad económica.
Para sostener su posición, recordó el comienzo de la Convertibilidad durante la presidencia de Carlos Menem. Indicó que, después de la liberalización financiera del 1 de abril de 1991, la inflación descendió al 20% anual durante el primer año y luego siguió retrocediendo, mientras el producto bruto interno creció un 10%. Cavallo presentó ese antecedente como una muestra de que, a su criterio, la estabilización puede convivir con una fuerte expansión.
El economista consideró que Milei podría alcanzar una combinación de menor inflación y crecimiento antes de las elecciones, aunque aclaró que se trata de una posibilidad sujeta a la adopción de cambios. Su recomendación final fue organizar un sistema monetario, cambiario y financiero capaz de recrear el crédito, facilitar la inversión y sostener la acumulación de reservas sin que el Gobierno quede condicionado por el temor a una suba del dólar.