Sol Orquera, CEO de Establecimiento Santa Ana, explicó que la empresa financió el proyecto con fondos propios y señaló las dificultades que persisten para acceder a créditos de largo plazo.
Establecimiento Santa Ana, la compañía que creó CBSé en 1978 en San Francisco, Córdoba, busca ampliar su presencia más allá de las yerbas compuestas y saborizadas. La firma es liderada por Sol Orquera, integrante de la segunda generación familiar, quien ingresó al negocio en 2001 y participó del desarrollo de 24 variedades de yerba mate.
La principal apuesta reciente es MATEANDO, la marca con la que la empresa ingresó al segmento de yerba tradicional. El proyecto demandó una inversión de alrededor de u$s5 millones, financiada con fondos propios, e incluye producción y envasado en origen en Santa Ana, Misiones. Según explicó Orquera en diálogo con Ámbito, la propuesta apunta a consolidarse en el mediano y largo plazo y ya registra consumidores que valoran su suavidad, la duración durante la cebada y el envase sustentable.
Orquera señaló que el consumo de alimentos sufrió una retracción importante durante 2024 y que en 2025 comenzó una recuperación. Para 2026, la empresa observa una baja cercana al 1% anual frente al año anterior, una variación que la ejecutiva consideró poco significativa porque puede estar vinculada con aspectos comerciales, de distribución o de medición. También sostuvo que el precio sigue siendo determinante para una parte importante del mercado, aunque existen consumidores que priorizan atributos sensoriales, preferencias específicas y el vínculo emocional con determinadas marcas.
La ejecutiva planteó que el acceso al crédito todavía necesita mejoras en tasas y plazos. Según explicó, los préstamos con cancelación en 24 meses resultan difíciles de compatibilizar con inversiones cuyo retorno puede extenderse durante cinco o diez años. En paralelo, la compañía está finalizando una inversión en su planta de Santa Ana que contempla tres líneas de envasado, con el objetivo de elevar la eficiencia, controlar mejor los procesos y reducir la incidencia de los costos.
La empresa también exporta producto terminado y envasado, y registró crecimiento en distintos mercados. Chile fue señalado como uno de los destinos de mayor expansión en los últimos años, con consumidores locales que incorporaron el mate como hábito. Orquera consideró que el desafío internacional consiste en avanzar desde la venta de un commodity hacia productos con mayor valor agregado.
Entre las condiciones necesarias para la industria, la CEO mencionó el crédito, la promoción de productos argentinos en otros países, el acompañamiento en investigación y la estabilidad de las reglas. También afirmó que la apertura de importaciones tuvo un impacto menor en la categoría, aunque facilitó en algunos casos el ingreso de insumos y repuestos. La compañía proyecta consolidar MATEANDO, completar inversiones en sus plantas, incorporar herramientas de inteligencia artificial y continuar con su estrategia de diversificación.