El gobierno chino cuestionó la propuesta franco-alemana para ampliar las herramientas de defensa comercial del bloque y pidió evitar la politización de los asuntos económicos.
La Comisión Europea respaldó la iniciativa de Francia y Alemania para reforzar los instrumentos de protección comercial de la Unión Europea frente a prácticas consideradas desleales de terceros países.
El portavoz del Ministerio de Comercio de China reclamó el martes a ambos gobiernos que sostengan su compromiso con la apertura, el libre comercio y las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
«La interdependencia no es un riesgo, la convergencia de intereses no es una amenaza y la apertura y la cooperación son el camino correcto hacia el desarrollo», afirmó el funcionario. También advirtió que «el proteccionismo no mejora la competitividad» y que la ruptura de las cadenas de suministro perjudica a los demás sin beneficiar a quien la impulsa.
Beijing pidió además que Francia y Alemania no recurran a herramientas proteccionistas «a la menor ocasión» ni conviertan en cuestiones de seguridad los asuntos económicos y comerciales. Según el portavoz, esa orientación podría llevar a la Unión Europea por un camino equivocado que termine afectándola.
El portavoz de la Comisión Europea, Olof Gil, dijo el lunes que la propuesta está alineada con el trabajo del Ejecutivo comunitario y con la posición de su presidenta sobre competitividad y relaciones con los socios comerciales, incluida China. El tema será tratado en la cumbre de líderes europeos prevista en Bruselas para los días 15 y 16.
En una carta dirigida a la Comisión, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, plantearon utilizar plenamente los instrumentos vigentes y crear un marco integral con nuevas medidas jurídicas. El anuncio precede a la gira oficial por Pekín del comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefovi, destinada a destrabar el diálogo, evitar un choque comercial directo y amortiguar el déficit bilateral que la Unión Europea atribuye a los subsidios estatales chinos y a sus presiones de mercado.