Christa Pike sigue inconsciente y conectada a un respirador tras la fallida ejecución en Tennessee

La mujer de 50 años permanece internada bajo custodia desde el miércoles, cuando recibió dos dosis de pentobarbital. Sus abogados aún no saben si podrá recuperarse ni cuándo habrá un pronóstico.

Christa Pike continúa inconsciente y conectada a un respirador en un hospital de Tennessee, cuatro días después del intento del estado de ejecutar la pena de muerte mediante una inyección letal. Sus abogados afirmaron que todavía no recuperó la conciencia y que no está claro si podrá sobrevivir ni cuándo se conocerá su evolución.

Pike fue trasladada al centro médico el miércoles por la noche y permanece internada bajo custodia. Durante el procedimiento, funcionarios penitenciarios le administraron dos dosis de pentobarbital, un barbitúrico utilizado en ejecuciones por inyección letal. Según sus abogados, los fármacos le provocaron quemaduras y ampollas en los brazos, pero no causaron su muerte.

Stephen Ferrell, abogado federal adjunto, declaró a CNN que, hasta donde sabe, Pike nunca volvió a estar consciente después del intento. También dijo que sus representantes no pudieron establecer qué grado de conciencia o dolor tuvo durante el procedimiento y advirtió que quizá nunca se conozca qué padeció.

La ejecución se demoró más de ocho horas mientras la Corte Suprema de Estados Unidos evaluaba una decisión de un tribunal federal de apelaciones que había ordenado suspenderla. El máximo tribunal revocó esa medida y permitió que la inyección continuara. Los abogados de Pike habían sostenido que el jurado debía haber considerado el abuso sexual que ella dijo haber sufrido durante su infancia.

Tras el procedimiento, la defensa pidió a un tribunal que ordenara preservar los registros, comunicaciones, imágenes y videos vinculados con la ejecución. Tennessee mantiene en secreto numerosos datos sobre sus ejecuciones, incluidos los relacionados con la fabricación, adquisición y controles de calidad de los fármacos. Ferrell reclamó que el estado informe qué hace para que la población pueda decidir si respalda esas prácticas.

Pike tenía 18 años cuando asesinó en 1995 a su compañera de clase Colleen Slemmer, de 19, en Knoxville Job Corps, Tennessee. Los fiscales sostuvieron que la consideraba una rival romántica y que la atrajo a una zona apartada junto con su novio; allí ambos la atacaron con un cúter y la golpearon con un trozo de asfalto. La defensa pidió al gobernador de Tennessee que conmute la pena por cadena perpetua, aunque aún no se determinó qué ocurrirá con la condena si Pike sobrevive.

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