Cinco recetas fáciles y económicas para preparar en Halloween en menos de una hora

La propuesta incluye papas con cara de monstruo, macarrones con chorizo y tres postres con fruta y chocolate para cocinar en familia este sábado 31 de octubre.

Un menú completo para Halloween puede prepararse con ingredientes de casa y en menos de una hora. La propuesta reúne una entrada, un plato principal y tres postres sencillos, pensados también para cocinar con los chicos.

Para la entrada, las papas bravas se convierten en un monstruo. Se necesita 1,5 kilo de papas, sal, aceite para freír, salsa de tomate picante, aceitunas negras descarozadas y mayonesa. Las papas se cortan, se fríen hasta dorarlas, se escurren y se cubren con la salsa. Los ojos se forman con mayonesa y trozos de aceituna.

El plato fuerte son los macarrones “gusanos sangrientos” con chorizo. La preparación lleva 400 gramos de macarrones, 200 gramos de chorizo colorado, 400 gramos de salsa de tomate, manteca, queso rallado, sal y aceite de oliva. La pasta se cocina, se mezcla con la salsa y se coloca en una fuente con el chorizo, la manteca y el queso. Después se gratina hasta que el queso quede dorado y se pueden sumar dos aceitunas como ojos.

Entre los postres aparecen las brochetas de frutas con telaraña de chocolate, hechas con frutillas, kiwi, melón, ananá y 100 gramos de chocolate semiamargo. La fruta se ensarta en seis palitos de brochette, se decora con hilos de chocolate y se enfría entre 10 y 15 minutos. También se pueden preparar bananas fantasma con cuatro bananas, 200 gramos de chocolate blanco, 30 gramos de chocolate negro y palitos de helado. Las bananas se bañan con chocolate blanco y se decoran con ojos y boca de chocolate negro antes de llevarlas 20 minutos a la heladera.

La quinta opción son las peras fantasma con chocolate, que requieren cuatro peras, 150 gramos de chocolate negro, dos cucharadas de azúcar y una cucharada de azúcar impalpable. Las peras se cocinan en agua con azúcar, se enfrían, se cubren parcialmente con chocolate y se decoran para que parezcan fantasmas. Al final se espolvorean con azúcar impalpable y se sirven bien frías.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *