La preparación combina una masa de fécula de mandioca con queso, jamón cocido y muzzarella para servir tibia en la merienda.
El chipá puede prepararse en forma de rolls para sumar un relleno de jamón y queso. La propuesta conserva una masa tierna con sabor a queso y es una alternativa para compartir en la merienda.
Para la masa se necesitan 500 gramos de fécula de mandioca, 2 huevos, 100 gramos de manteca, 150 gramos de queso rallado, 100 mililitros de leche, 1 cucharadita de polvo de hornear y sal a gusto. El relleno lleva 200 gramos de queso muzzarella y 150 gramos de jamón cocido.
Primero hay que mezclar la fécula de mandioca con el polvo de hornear, la sal y el queso rallado. Después se incorporan los huevos y la manteca a temperatura ambiente, mientras se agrega la leche de a poco hasta obtener una masa tierna, homogénea y fácil de manipular.
La masa se amasa suavemente sobre la mesada y se estira con un palo hasta formar un rectángulo de aproximadamente medio centímetro de espesor. Encima se distribuyen el jamón cocido y la muzzarella, dejando un pequeño margen en los bordes. Luego se enrolla, se presiona la unión y se corta en porciones de unos 3 centímetros.
Los rolls se acomodan con el relleno hacia arriba en una placa previamente enmantecada y se cocinan en un horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos. Cuando estén dorados por fuera y el queso derretido, se retiran, se dejan reposar unos minutos y se sirven tibios.