Córdoba espera el cierre de la paritaria nacional y UTA amenaza con ampliar las protestas

La Municipalidad de Córdoba resolvió mantenerse al margen de la negociación salarial entre la UTA Interior y las empresas de transporte agrupadas en Fatap. La discusión continúa en la Secretaría de Trabajo de la Nación y, mientras no exista un acuerdo, la comuna no analizará un eventual aporte para afrontar los incrementos.

La demora elevó la tensión en el sistema urbano. UTA Córdoba inició el viernes medidas de fuerza con asambleas en puntas de línea de Coniferal, que afectaron a los usuarios. Fuentes sindicales señalaron que las acciones podrían extenderse a otras prestatarias, aunque esa posibilidad no había sido anunciada formalmente.

El sindicato reclama que las empresas abonen las nuevas escalas pese a que la paritaria del interior todavía no concluyó. El pedido contempla un aumento de seis por ciento retroactivo a julio, otro dos por ciento correspondiente a agosto y un porcentaje similar para septiembre. El incremento total es de 10% y replica el acuerdo alcanzado para los choferes del AMBA.

El municipio condiciona cualquier asistencia

Desde el Palacio 6 de Julio sostienen que la responsabilidad inmediata sobre los salarios corresponde a las prestatarias. La posición oficial es esperar el resultado de la negociación nacional y, recién después, revisar las cuentas de las empresas para determinar si resulta necesario destinar recursos municipales.

La definición descarta, por ahora, una intervención anticipada para garantizar el pago. Durante la semana pasada habían circulado versiones sobre un entendimiento entre las compañías, el gremio y la comuna, con una eventual asistencia oficial. Según fuentes citadas en el material, ese desembolso rondaría los mil millones de pesos mensuales extra, pero el acuerdo no se concretó.

La paritaria lleva al menos dos meses abierta y no presenta perspectivas de una resolución cercana. En ese escenario, creció la presión de los trabajadores del interior. En Rosario, de acuerdo con fuentes consultadas, las empresas decidieron pagar el aumento aun sin el cierre de la negociación nacional.

El gremio mantiene el estado de alerta

Adrián Lentini, vocero de UTA Córdoba, ratificó que el sindicato pretende cobrar las nuevas escalas sin esperar una definición de la Secretaría de Trabajo. El dirigente argumentó que se trata del mismo incremento acordado para el AMBA y recordó que la organización ya se había declarado en estado de alerta.

Lentini tampoco descartó nuevas protestas. Las primeras asambleas fueron realizadas de manera sorpresiva y sin comunicación pública previa, una modalidad que generó inconvenientes en el servicio de Coniferal. La seccional local atraviesa, además, disputas internas antes de sus elecciones.

Las empresas, por su parte, afirman que la recaudación obtenida mediante la venta de pasajes no alcanza para absorber las mejoras salariales. Por ese motivo, consideran que cualquier acuerdo deberá incluir subsidios municipales.

El conflicto queda así sujeto a dos definiciones: el cierre de la paritaria nacional y la posterior revisión de los costos del sistema cordobés. Hasta entonces, la Municipalidad no prevé aportar fondos, las prestatarias alegan falta de recursos y UTA Córdoba sostiene su reclamo con la posibilidad de profundizar las medidas.

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