Crecen los ríos Paraná y Uruguay y mantienen en alerta al Litoral

El Paraná alcanzó los 5,14 metros en Barranqueras y los 3,10 metros en Ituzaingó. En Paso de los Libres se superó la cota de evacuación, mientras que en Concordia fueron reubicadas seis familias.

Las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay mantienen bajo vigilancia a varias localidades del Litoral, en un escenario asociado al fenómeno de «El Niño». Las autoridades monitorean los niveles de agua y, en algunos puntos, dispusieron evacuaciones preventivas.

De acuerdo con el informe hidrométrico del Instituto Nacional del Agua (INA), el Paraná llegó a 5,14 metros en el puerto chaqueño de Barranqueras. En Ituzaingó, Corrientes, alcanzó los 3,10 metros, cerca de la cota de alerta fijada en 3,50 metros. Los organismos siguen la evolución de los puertos y las zonas ribereñas.

En la cuenca del Uruguay, la crecida superó la cota de evacuación en Paso de los Libres y obligó a implementar medidas de asistencia. En Concordia, el río llegó a 11,46 metros frente al puerto local, por debajo de los 13 metros pronosticados para el lunes, por lo que no se realizaron las 500 evacuaciones previstas. El recuento oficial indicó que seis familias fueron reubicadas: 12 adultos y 10 niños.

La mejora meteorológica y las maniobras en la represa de Salto Grande contribuyeron a contener el avance del agua. La central mantuvo abiertos sus vertederos para regular el nivel del embalse y amortiguar los picos de la crecida. Permanecen bajo alerta Alvear, La Cruz, Yapeyú y Bonpland, en Corrientes, además de Puerto Yeruá, Colón y Concepción del Uruguay, en Entre Ríos.

Las lluvias en la cuenca del río Iguazú aumentaron el volumen que ingresa al sistema. Por ese motivo, Itaipú y Yacyretá habilitaron sus vertederos. En Yacyretá se activó primero el vertedero secundario Aña Cuá y luego el principal, con el objetivo de atenuar el efecto de las descargas provenientes de centrales ubicadas aguas arriba y de las precipitaciones registradas en distintos sectores de la cuenca.

En Misiones, el caudal extraordinario del río Iguazú llevó al cierre preventivo del circuito de la Garganta del Diablo por la fuerza del agua y el riesgo para las pasarelas. Las autoridades continúan siguiendo los registros hidrométricos y los pronósticos de lluvias para definir si las crecidas comienzan a ceder o si deben mantenerse las medidas preventivas y los operativos de asistencia.

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