Créditos UVA: claves para evaluar el costo y el riesgo de una hipoteca

El financiamiento ajustado por inflación volvió a ganar espacio tras la adjudicación de $200.000 millones del FGS a 13 entidades. Plazos, ingresos, codeudores y evolución de las cuotas son los principales factores a considerar.

Los créditos hipotecarios UVA retomaron impulso luego de la primera licitación de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), mediante la cual se adjudicaron $200.000 millones entre 13 entidades financieras. El objetivo de la medida es ampliar el fondeo disponible para el sistema.

La principal particularidad de estas líneas es que tanto el capital como las cuotas se actualizan por el valor de la UVA, vinculada con la inflación. Por eso, el aumento de los precios puede elevar el compromiso mensual, especialmente si los ingresos del hogar no avanzan al mismo ritmo. Ese desfasaje quedó expuesto durante los últimos años del gobierno de Mauricio Macri, cuando el deterioro de las variables económicas incrementó las obligaciones de los tomadores.

El análisis de los especialistas no se limita al total nominal abonado durante la vida del préstamo. El crédito permite adquirir una propiedad antes de reunir el dinero mediante el ahorro, transformar una parte de los ingresos en un activo inmobiliario y evitar postergar la compra durante muchos años. Sin embargo, la conveniencia depende de la evolución de la inflación, los salarios y el plazo elegido.

La incorporación de un codeudor, como una pareja, un padre u otra persona, puede elevar los ingresos considerados por el banco y habilitar un monto mayor. No obstante, la edad también incide en la aprobación: si, por ejemplo, una persona de 70 años aporta buena parte de los ingresos necesarios, la entidad puede reducir el período de devolución aunque autorice un préstamo más elevado. Antes de avanzar, es necesario comparar el incremento del monto disponible con el posible acortamiento del plazo.

Aunque las cuotas aumentaron en distintos momentos, los niveles de morosidad del segmento no son elevados y, en términos generales, los deudores continúan pagando. El uso de fondos del FGS permitió reducir parcialmente las tasas de algunas entidades, que actualmente ofrecen líneas UVA cercanas al 6,5% o 7,5%. Esos valores podrían bajar si mejoran las condiciones financieras del mercado.

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