Luis Vitullo declaró ante el Tribunal Oral Federal 7, mientras que Fernando Gutiérrez Hermelo reconoció que no advirtió tapas invertidas ni páginas en blanco en manuscritos que había fotografiado en 2019.
Luis Vitullo, exdirector general de Administración del entonces Ministerio de Planificación Federal, negó ante el Tribunal Oral Federal 7 haber observado pagos destinados a la política durante su paso por la función pública. Consultado por la fiscalía, respondió: “No, que yo sepa no”. También describió procedimientos administrativos, contrataciones y mecanismos vinculados con los pagos de obra pública.
Vitullo dijo que conocía a Roberto Baratta desde la universidad y que las reuniones entre funcionarios y empresarios de las que tenía conocimiento se realizaban en oficinas del Ministerio de Economía, aunque aclaró que no sabía si se habían producido otros encuentros fuera de ese ámbito. Además, definió a Oscar Centeno como uno de los trabajadores “conflictivos” de la estructura de transporte por diferencias relacionadas con las horas trabajadas y las reconocidas a los choferes tercerizados.
En otra parte de la jornada declaró Fernando Gutiérrez Hermelo, exjefe de fotografía del diario La Nación, quien identificó como propios los cuadernos que había registrado en 2019. Sin embargo, admitió que no había advertido que el cuaderno número 4 tenía las tapas invertidas y que las anotaciones comenzaban en mayo de 2010 y terminaban en abril de 2009. Al observarlo durante la audiencia, afirmó: “Sí, está al revés” y agregó: “Parece que en un momento lo desarmaron y lo volvieron a armar”.
El testigo tampoco recordó que el cuaderno número 6 incluyera páginas en blanco, pese a haber señalado que había fotografiado todas las hojas. Ese ejemplar comenzaba con una anotación del 2 de junio de 2015 y finalizaba con otra del 4 de septiembre de 2012. Gutiérrez Hermelo explicó que el procedimiento se realizó sin escribano público ni certificación notarial, y describió los manuscritos como gastados y deteriorados. Dijo estar “prácticamente seguro” de que eran los mismos que había fotografiado.
Durante el interrogatorio también surgieron diferencias sobre el lugar donde se tomaron las imágenes. Gutiérrez Hermelo sostuvo que fue convocado por la jefatura de redacción y que fotografió los ejemplares en la casa del periodista Diego Cabot, mientras que Cabot había declarado que los manuscritos fueron llevados a la redacción del diario. El fotógrafo indicó que los cuadernos estaban dentro de una bolsa y que los apoyó en el piso para registrar sus páginas antes de que fueran entregados al fiscal Carlos Stornelli.
Las defensas vincularon esas circunstancias con otros cuestionamientos sobre la prueba, entre ellos peritajes que señalaron tachaduras, correcciones, agregados y palabras superpuestas, además de un estudio que planteó la posibilidad de que algunos pasajes hubieran sido dictados o copiados. La fiscal Fabiana León formuló pocas preguntas y el representante de la Unidad de Información Financiera no interrogó al testigo. En el juicio son juzgados 86 acusados, entre ellos la ex presidenta Cristina Kirchner, exfuncionarios de su gobierno y empresarios. En otra causa se investiga la supuesta manipulación de los cuadernos.