Curiosity detectó cavidades inusuales en rocas del Monte Sharp de Marte

Una serie de cavidades anchas y de escasa profundidad detectadas por el rover Curiosity abrió una nueva línea de estudio sobre las rocas del Monte Sharp, en Marte. El equipo de la misión aún no estableció qué proceso geológico produjo las marcas, pero ya reunió imágenes y mediciones para examinar su forma, composición y relación con el terreno circundante.

El hallazgo ocurrió durante el recorrido del vehículo por la montaña situada en el centro del cráter Gale. Las cámaras registraron depresiones cuya apariencia se aparta de los huecos que los especialistas habían observado previamente en la superficie marciana. La diferencia no pasa sólo por la forma: tampoco se identificaron elementos evidentes que hubieran ocupado esas cavidades en otro momento.

Michelle Minitti, investigadora principal adjunta del instrumento Mars Hand Lens Imager, remarcó en una publicación de la NASA que se trata de formaciones sin antecedentes comparables para el grupo de trabajo. Según explicó, las nuevas huellas resultaron más extendidas y menos profundas que otras detectadas con anterioridad.

Imágenes y análisis de las capas rocosas

Para avanzar sobre esa incógnita, MAHLI y Mastcam obtuvieron registros de las formaciones desde distintas perspectivas. El material incluye mosaicos estereoscópicos e imágenes superpuestas, recursos que permitirán reconstruir digitalmente el relieve de las cavidades y observar con más detalle la estructura de las rocas donde aparecen.

La observación no se limitó a esos huecos. Mastcam registró sectores con variaciones de textura y estructura entre capas cercanas, mientras ChemCam examinó esos conjuntos rocosos. Para Minitti, esas diferencias podrían reflejar modificaciones en las condiciones de deposición que quedaron preservadas a corta distancia dentro de la secuencia de materiales.

Los instrumentos ChemCam, MAHLI y APXS también analizaron capas grises, ásperas y resistentes que se distinguían del lecho rocoso que las rodea. La investigadora señaló que esa diferencia probablemente apunte a una composición química distinta. A la vez, ChemCam estudió una roca gris suelta, parte de un grupo de piedras dispersas en las áreas de trabajo, con el fin de precisar de dónde provienen.

El cerro Cordillera fue otro de los puntos de interés durante las tareas. Mastcam completó un mosaico de su cara visible y ChemCam realizó observaciones más focalizadas sobre determinados horizontes. El conjunto de datos busca aportar contexto para interpretar las señales detectadas en el área y la evolución de sus rocas.

Una pregunta abierta sobre el pasado marciano

La misión procura establecer qué mecanismos dejaron estas cavidades y qué pueden revelar sobre la historia geológica de esa región. Entre los interrogantes que rodean al hallazgo aparece la posibilidad de que el ambiente antiguo del lugar haya tenido condiciones vinculadas con la vida, aunque no existe una explicación definitiva para las marcas ni una conclusión sobre ese punto.

La hipótesis mencionada por los especialistas no remite a las representaciones de la ciencia ficción, sino a microorganismos. En Marte, al igual que en la Tierra, se considera que pudieron haber existido grandes manantiales de agua que luego se secaron por factores ambientales todavía bajo estudio. Esos espacios podrían haber ofrecido condiciones para la reproducción de microorganismos, una posibilidad que seguirá sujeta al análisis de las rocas y de las imágenes reunidas por Curiosity.

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