Del Mundial de 1978 y la Intercontinental a la recepción de un polideportivo

Miguel Ángel "Cata" Oviedo integró la Selección campeona del mundo y el Independiente que ganó en Tokio en 1984. A los 76 años, trabaja para la Municipalidad de Córdoba.

Miguel Ángel «Cata» Oviedo fue campeón del mundo con la Selección Argentina en 1978 y formó parte del plantel de Independiente que conquistó la Copa Intercontinental de 1984. Tras dos décadas como futbolista profesional, se alejó de la actividad y actualmente cumple tareas administrativas y de recepción en el Polideportivo Municipal Carlos Cerutti, en el barrio San Martín de Córdoba.

Nacido el 12 de octubre de 1950, comenzó su carrera en Palermo y también pasó por Racing de Nueva Italia. En 1973 debutó en Primera División con Instituto y un año más tarde llegó a Talleres, donde se destacó como mediocampista. Allí disputó 453 partidos oficiales, cifra que lo convirtió en el jugador con más presencias en la historia del club.

Su rendimiento en el conjunto cordobés le permitió ser convocado por César Luis Menotti para el Mundial de 1978, junto con Luis Galván y Daniel Valencia. Oviedo ingresó en el triunfo por 6-0 ante Perú, disputado en Rosario, pero no participó del 3-1 frente a Países Bajos. Años después contó que recibió u$s35.000 por la consagración y que conservaba las camisetas utilizadas durante el torneo; la medalla quedó al cuidado de una de sus hijas.

En 1983 se incorporó a Independiente, donde compartió plantel con Ricardo Bochini y Jorge Burruchaga y obtuvo el Metropolitano de ese año. En 1984, el equipo dirigido por José Omar Pastoriza ganó la Copa Libertadores ante Gremio y luego venció 1-0 a Liverpool en Tokio, con gol de José Percudani, para quedarse con la Intercontinental. Oviedo no ingresó en la final, aunque integró el plantel campeón.

Después de su paso por Independiente, regresó a Talleres y más tarde jugó en Deportivo Armenio. Se retiró en Los Andes en 1993, luego de veinte años como profesional. Más adelante se recibió de entrenador y dirigió a Talleres, Racing de Córdoba y otros equipos de la liga cordobesa.

Al no encontrar la continuidad esperada como técnico, comenzó a trabajar fuera del fútbol profesional. La Municipalidad de Córdoba lo incorporó al área de Deportes y desde hace aproximadamente veinte años se desempeña como administrativo y recepcionista en el polideportivo. Cumple una jornada de 14 a 21, abre las instalaciones, atiende el teléfono y recibe a los vecinos que llegan para practicar deportes. «Laburé toda la vida de lo que me tocó, sin pedir privilegios a nadie», contó sobre su presente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *