Los aliados del presidente reclaman cambios en la Casa Blanca y cuestionan la guerra con Irán y los aranceles, mientras los demócratas se preparan para investigar a su administración.
La derrota republicana en las elecciones de mitad de mandato abrió una disputa dentro del partido sobre el rumbo del Gobierno de Donald Trump. Dirigentes y estrategas conservadores reclaman una renovación del equipo presidencial, mayor disciplina interna y cambios en decisiones económicas y militares.
Entre los principales cuestionamientos aparecen la guerra con Irán, que lleva ocho meses, y las consecuencias de los aranceles comerciales. Trump admitió que el conflicto perjudicó a candidatos republicanos, aunque mantuvo su defensa de la decisión de iniciarlo. El vicepresidente J.D. Vance también vinculó parte de las derrotas del oficialismo con la guerra, en una señal de posibles diferencias dentro del partido.
El estratega republicano John Feehery calificó el resultado como un “enorme desastre” para el presidente y pidió una transformación profunda de la administración. Trump, en cambio, rechazó que los comicios representaran “un ataque personal”, según declaró en una entrevista con Fox News.
La Casa Blanca comenzó a evaluar una posible reestructuración del personal y modificaciones en el Gabinete. Un alto funcionario que habló bajo condición de anonimato a Reuters describió un clima de preocupación y desgaste, y afirmó que “la moral está por los suelos”. También sostuvo que Trump desoyó advertencias sobre el impacto electoral de su postura respecto de Irán.
El control del Congreso por parte de los demócratas les permitirá bloquear proyectos, investigar a funcionarios y cuestionar designaciones presidenciales. Según informó Reuters, la Casa Blanca prepara desde hace meses órdenes ejecutivas sobre inmigración, aranceles, vivienda y gasto federal. Trump también volvió a defender la construcción del salón de baile de la Casa Blanca, un proyecto que generó rechazo entre votantes republicanos e independientes en Michigan e Iowa, y dijo durante una visita a las obras: “Para mí es relajante”.