La Policía Federal brasileña inició averiguaciones tras la versión sobre un supuesto viaje del senador a Estados Unidos, luego de que la Justicia le prohibiera salir de Brasil.
Eduardo Bolsonaro rechazó la versión de que su hermano Flávio hubiera cruzado la frontera hacia la Argentina para luego viajar en un vuelo privado a Estados Unidos. Consultado por WhatsApp sobre una publicación de Infobae, respondió: “Sí. Y es Elon Musk quien está mandando un cohete”. Después agregó: “Obviamente es mentira”.
El exdiputado del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro también afirmó que la información formaba parte de una maniobra de sectores de izquierda para justificar acciones contra su hermano. La versión no fue confirmada oficialmente y Rogério Marinho, senador y coordinador de la campaña presidencial de Flávio, también la negó.
La Policía Federal de Brasil comenzó a verificar si Flávio había salido del país y se contactó con autoridades argentinas para establecer si había cruzado la frontera. Hasta el momento, las informaciones difundidas no permitían confirmar que el senador hubiera abandonado Brasil.
Las averiguaciones se iniciaron después de que el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes ordenara a Flávio entregar sus pasaportes y le prohibiera viajar al exterior. La medida está vinculada con una investigación judicial sobre presuntas irregularidades financieras que también involucra al abogado Willer Tomaz, entre ellas sospechas de lavado de dinero.
Flávio había dicho que cumpliría la orden y negó tener intención de escapar. Además, calificó la decisión como un intento de intimidación y cuestionó que estuviera relacionada con declaraciones previas de Eduardo.
El viernes anterior a la elección presidencial, Eduardo había sostenido que su hermano debía dejar Brasil si perdía los comicios, resultado que finalmente se produjo el domingo. Según la información publicada por UOL, esos dichos fueron considerados entre los fundamentos de Moraes para imponer las restricciones sobre los documentos de viaje. Eduardo reside en Estados Unidos desde febrero de 2025 y fue condenado por el Supremo Tribunal Federal por coacción en el curso de un proceso judicial.