El crédito pierde impulso y suma dudas sobre la estrategia económica del Gobierno

El esquema monetario centrado en reducir la inflación limita el margen para expandir los préstamos, mientras el mercado observa una desaceleración del financiamiento al sector privado.

El crédito bancario aparece como una alternativa para impulsar el consumo y la actividad sin aumentar el gasto público, pero su expansión también puede generar más dinero y presionar sobre los precios. En ese marco, el Gobierno mantiene como prioridad la baja de la inflación y no muestra señales de promover una reactivación basada en los préstamos en pesos.

Leonardo Anzalone, economista del Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC), declaró a Ámbito que la hipótesis del centro es que «realmente no están buscando incentivar el crédito en pesos». Según su análisis, el Banco Central aplica un esquema de control de agregados monetarios para contener la inflación, por lo que una mayor oferta de financiamiento alentaría la emisión secundaria, es decir, la creación de dinero por parte de los bancos.

El CEPEC advirtió que el crédito puede funcionar como un multiplicador monetario. Aunque el BCRA no emita pesos y reduzca los encajes para liberar liquidez, las entidades financieras podrían crear dinero al otorgar préstamos. Por ese motivo, el informe sostiene que el financiamiento capaz de reactivar la economía también puede convertirse en una fuente adicional de presión inflacionaria.

El reporte también puso el foco en los encajes, los fondos que los bancos deben mantener inmovilizados para respaldar los depósitos. La Carta Orgánica del BCRA permite integrar una parte del encaje general con títulos públicos y hasta el 100% en el caso de los depósitos a plazo fijo. De acuerdo con el estudio, esto permite orientar recursos hacia la deuda pública sin que necesariamente queden inmovilizados como reservas; por eso, la discusión no se limita a la liquidez disponible, sino también al destino que recibe.

Anzalone consideró que el Gobierno entiende que no necesita que la economía crezca para ganar las elecciones, sino que debe seguir reduciendo la inflación. También afirmó que los incentivos anunciados por Luis Caputo para el crédito hipotecario con fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES alcanzarían a «muy poca gente».

El financiamiento al sector privado pasó de 4% del PBI en abril de 2024 a un estimado de 9,2% en julio de 2026, según el estudio del CEPEC. Sin embargo, el crecimiento se desacelera desde mediados de 2025, la morosidad de las familias se cuadruplicó y los préstamos en pesos cayeron en términos reales en agosto por primera vez desde marzo. El centro de estudios señaló que existe cierto acuerdo en el mercado en torno a que el crédito continuará «chato».

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