La vocera Julie Kozack destacó la acumulación de reservas y anticipó que el directorio trataría a principios de diciembre la tercera revisión del programa, que contempla una asistencia de unos 900 millones de dólares.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) instó al Gobierno argentino a sostener la implementación de sus políticas y a profundizar las medidas destinadas a transformar los avances de la estabilización en mayor crecimiento y empleo. La vocera del organismo, Julie Kozack, formuló esas declaraciones este jueves durante una conferencia de prensa en Washington.
Consultada por Ámbito sobre el aumento del riesgo país, Kozack evitó anticipar su evolución y señaló que el mejor consejo para seguir reduciéndolo es continuar ejecutando el programa. En particular, remarcó la importancia de acumular reservas internacionales netas y fortalecer la posición externa. Según afirmó, las autoridades están comprometidas con esos objetivos y avanzan en la implementación de lo acordado con el FMI.
La funcionaria enumeró cuatro líneas de acción acordadas para ampliar los beneficios de la estabilización: profundizar los mercados de capitales y de créditos hipotecarios, mejorar la flexibilidad del mercado laboral, avanzar con concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente y facilitar inversiones estratégicas bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). En este último caso, indicó que ya fueron aprobados proyectos por más de 70.000 millones de dólares.
El entendimiento alcanzado entre el personal técnico del Fondo y las autoridades argentinas corresponde a la tercera revisión del programa dentro del Servicio Ampliado del FMI y todavía debe ser aprobado por el directorio ejecutivo. El acuerdo, anunciado a principios de esta semana, contempla una asistencia de unos 900 millones de dólares y, de acuerdo con Kozack, el tratamiento podría producirse a principios de diciembre. El paquete apunta a sostener la desinflación, reforzar la resiliencia y potenciar el crecimiento.
Entre los compromisos asumidos figuran mantener el equilibrio financiero cero como ancla fiscal, perfeccionar el marco de política monetaria para favorecer la remonetización, mejorar la gestión de la liquidez y la asignación del crédito, reconstruir las reservas internacionales y movilizar financiamiento para cumplir con las obligaciones argentinas. El programa prevé además un superávit primario equivalente al 1,4% del PIB en 2026 y un esfuerzo fiscal similar en 2027.
En la comunicación difundida este martes, el FMI sostuvo que las políticas fiscales y monetarias contribuyeron a la desinflación y al fortalecimiento de la posición externa. Las reservas internacionales netas superaron en aproximadamente 4.000 millones de dólares el objetivo fijado para finales de junio; el Banco Central compró cerca de 16.000 millones de dólares en lo que va del año; la Tesorería captó más de 5.000 millones en los mercados locales; y el BCRA refinanció 6.000 millones de dólares en operaciones repo. Además, el Gobierno movilizó 3.200 millones de dólares en financiamiento bancario internacional con garantías y avanzaba en gestiones para obtener otros 1.000 millones antes de fin de año. El organismo también informó que las inversiones aprobadas bajo el RIGI ya superan los 76.000 millones de dólares.