Adrián Ravier sostuvo que la estrategia protegió las reservas ante la volatilidad y cuestionó el informe de la AGN, que consignó pérdidas por u$s1.023 millones en esas operaciones.
El Gobierno respaldó la política de cobertura aplicada sobre el oro del Banco Central y afirmó que el resultado debe evaluarse junto con la valorización del metal. El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que la posición dejó ganancias netas por alrededor de u$s2.500 millones, frente a las pérdidas por u$s1.023 millones señaladas por la Auditoría General de la Nación (AGN) para las operaciones realizadas durante 2025.
Ravier cuestionó la “politización” del organismo auditor y planteó que contratar una protección frente a una eventual baja del precio no implica un error. “El BCRA es autónomo y debería dar sus respuestas, pero dada la repercusión, decimos algunas cosas”, expresó durante una conferencia de prensa.
El funcionario explicó que la estrategia apuntó a reducir la exposición de las reservas a las fluctuaciones del oro. Comparó las coberturas con un seguro de automóvil y afirmó que el hecho de que el metal haya subido posteriormente no permite concluir que la decisión haya sido equivocada. Según indicó, el precio aumentó más del 60% y produjo una ganancia de unos u$s3.500 millones en el activo.
La autoridad monetaria había informado que su posición en oro, incluidas las coberturas, obtuvo una ganancia neta de u$s2.505 millones. De acuerdo con su explicación, la política consiste en cubrir el 100% de la posición para proteger las reservas ante una caída significativa de la cotización. El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, sostuvo que el Banco Central había especulado y errado el cálculo, mientras que la entidad acusó a la conducción del organismo auditor de actuar “con fines puramente políticos”.
Durante la misma presentación, Ravier comparó la situación patrimonial del BCRA con la de diciembre de 2023. Afirmó que entonces existía “un desequilibrio enorme” y aseguró que el balance actual “está saneado”.
El Gobierno también aclaró que la privatización de AySA todavía no fue adjudicada. Las ofertas económicas de los dos grupos calificados, abiertas el 8 de octubre, continúan en evaluación: el consorcio encabezado por Rowing ofreció u$s340,2 millones y Roggio Roas, u$s285 millones. El operador que resulte elegido deberá ejecutar un plan obligatorio de inversiones para 2027–2031 por $2,89 billones, a valores de diciembre de 2025 y sin IVA, con metas de cobertura para 2031 de al menos 75,3% en agua potable y 63,9% en cloacas.