La alternativa a los modelos de madera y calabaza no necesita curado, se limpia con facilidad y ofrece una amplia variedad de colores, formas y diseños.
Los mates de cerámica esmaltada se convirtieron en una opción cada vez más elegida por quienes buscan practicidad sin dejar de lado la costumbre de tomar mate. En 2026, estos modelos ganan presencia frente a los tradicionales de madera y calabaza.
Su superficie lisa y no porosa facilita la limpieza, ya que los restos se desprenden con mayor facilidad. Después de usarlo, se retira la yerba, se lava el interior con agua y detergente y se deja secar. Además, el esmaltado intacto evita que la humedad penetre en las paredes y reduce las posibilidades de aparición de hongos, aunque el mate no debe permanecer varios días con yerba usada.
A diferencia de los mates de calabaza y de algunos de madera, los de cerámica esmaltada no requieren curado. Se pueden utilizar después de una primera limpieza, sin necesidad de dejarlos con yerba húmeda ni realizar otro procedimiento previo. También suelen retener menos los sabores de preparaciones anteriores, mientras que la madera puede conservar parte del gusto de la yerba con el uso.
La cerámica, sin embargo, es más vulnerable a los golpes: una caída puede quebrar el recipiente. También es recomendable evitar los cambios bruscos de temperatura y elegir piezas aptas para uso alimentario, con el esmalte en buenas condiciones. Los mates de madera y calabaza, por su parte, necesitan un secado adecuado para evitar la acumulación de humedad.
El diseño es otro de los factores que impulsa la elección de estos modelos. Hay piezas de colores como beige, blanco y verde oliva, además de opciones con dibujos, estampados y detalles pintados a mano. También existen terminaciones brillantes, mate, texturadas, lisas y con pequeñas irregularidades propias del trabajo artesanal.
La forma puede influir en la comodidad: una boca ancha facilita cebar y retirar la yerba, mientras que una base firme ayuda a mantener el mate estable. La oferta incluye modelos pequeños y redondeados, así como otros más altos, con distintas capacidades y terminaciones.