El fenómeno climático podría provocar lluvias intensas, inundaciones y tormentas frecuentes en distintas zonas de Argentina, con especial atención en enero y febrero de 2027.
El fenómeno de El Niño tendrá una presencia intensa durante el verano de 2027. Se prevé que alcance su pico en diciembre, mientras que sus principales efectos podrían manifestarse durante enero y febrero.
En enero aumentaría el riesgo de lluvias e inundaciones, y febrero podría presentar condiciones de mayor impacto. Sin embargo, no es posible establecer cuál de los dos meses será el más intenso, por lo que ambos deberán ser seguidos de cerca.
El comportamiento del fenómeno podría extenderse hasta marzo. En Argentina, su influencia puede asociarse con un incremento de las precipitaciones, aunque la incidencia dependerá de la región.
Entre las consecuencias posibles figuran lluvias muy intensas, inundaciones, excesos de agua y tormentas frecuentes e intensas.
Los antecedentes de El Niño indican que sus efectos pueden aparecer incluso después de que se registre el pico de intensidad. Por ese motivo, enero y febrero serán los meses centrales para observar su evolución y sus posibles implicancias en el país.